La investigación por el violento episodio ocurrido el sábado en Allen seguía centrada en el resultado de la autopsia al hombre que murió después del hecho. Esa pericia fue señalada como la principal herramienta para establecer con precisión la causa del fallecimiento y determinar si existió o no intervención de terceros.

El caso ocurrió en el barrio 60 Viviendas y es investigado como un hecho de violencia de género. En el lugar fue hallada una mujer con una herida de arma blanca en el abdomen, mientras que un efectivo policial sufrió lesiones en un antebrazo en medio de la intervención.

De acuerdo con la reconstrucción inicial, los uniformados acudieron tras un pedido de auxilio y debieron intervenir para frenar la agresión. En ese contexto se produjo un forcejeo y el atacante lesionó al policía. Luego intentó escapar por una escalera, cayó y volvió a descompensarse ya en el exterior del inmueble.

La mujer atacada y el efectivo herido fueron trasladados al hospital de Allen. Ambos quedaron fuera de peligro, aunque continuaban bajo seguimiento médico y con actuaciones judiciales en curso para documentar las lesiones sufridas.

Personal de Salud que acudió al lugar constató que el sospechoso presentaba una herida sangrante. Su fallecimiento abrió una línea central de investigación para determinar si la muerte se produjo exclusivamente por la caída o si intervinieron otros factores asociados al episodio.

Por tratarse de un caso ocurrido durante una intervención policial, todos los procedimientos quedaron bajo revisión de la Policía Federal. Esa fuerza trabajaba sobre las pericias y el resguardo de evidencia por disposición de la fiscalía.

La autopsia aparece así como la pieza clave para ordenar la secuencia final del hecho y definir eventuales responsabilidades. Mientras tanto, la causa mantiene dos ejes: la agresión contra la mujer, encuadrada como tentativa de femicidio, y las circunstancias específicas de la muerte del presunto atacante.