El Gobierno de Río Negro empezó a definir el esquema con el que asumirá la operación del Tren del Valle, en el marco del proceso de transferencia acordado con Nación. La provincia y el Estado nacional iniciaron una etapa de transición para ordenar el inicio efectivo de la gestión provincial del servicio y establecer responsabilidades sobre infraestructura, material rodante y operación.

Según el esquema en análisis, la transferencia quedará formalizada una vez que se firme el acta de inicio efectivo y se completen las autorizaciones correspondientes. A partir de allí, Río Negro prevé avanzar con una reorganización operativa que permita mejorar la prestación y sentar las bases para una recuperación gradual del sistema ferroviario regional.

Entre las tareas previstas aparecen la planificación de recorridos, el mantenimiento del material rodante y la revisión de estaciones y apeaderos. También se contempla trabajar sobre pasos a nivel, condiciones de seguridad y aspectos vinculados a la prestación diaria del servicio, un punto sensible para los usuarios del corredor entre el Alto Valle y Neuquén.

La provincia apunta además a coordinar con Neuquén acciones complementarias para mejorar la conectividad vial y ferroviaria. El objetivo oficial es evitar que el tren funcione como una política aislada y vincularlo con un esquema más amplio de movilidad regional, en línea con la discusión sobre rutas, cargas y crecimiento urbano.

En paralelo, Río Negro ya comenzó la recuperación de material rodante. Una de las primeras intervenciones fue sobre un coche motor que había quedado fuera de servicio y que será puesto en valor para reforzar la prestación. La expectativa es que estas tareas permitan contar con mayor capacidad operativa en una etapa inicial.

El plan oficial también incluye revisar el estado de la infraestructura ferroviaria y evaluar obras complementarias. Entre ellas aparecen cruces de calles, pasos a nivel y otras mejoras urbanas necesarias para ampliar la cobertura del tren o restablecer tramos con mejores estándares de funcionamiento.

Desde el gobierno provincial señalan que la intención es construir un servicio más confiable y con presencia sostenida. En ese marco, la transferencia no se presenta sólo como un cambio administrativo, sino como una oportunidad para redefinir el rol del Tren del Valle dentro de la movilidad cotidiana de la región.

El avance del traspaso se produce en un contexto de fuerte debate por la infraestructura regional. Con rutas saturadas, mayor circulación vinculada a Vaca Muerta y necesidades crecientes de transporte, el tren vuelve a instalarse como una pieza relevante para descomprimir corredores, mejorar la conexión entre ciudades y ampliar alternativas para miles de usuarios.