La reactivación del proyecto minero Calcatreu abrió una negociación entre el gobierno de Río Negro y la empresa Patagonia Gold centrada en un punto sensible: la participación de trabajadores rionegrinos en la nueva etapa de operaciones. La discusión sigue abierta y las partes continuarán con reuniones para intentar acercar posiciones.

El conflicto se activó a partir de los criterios de contratación laboral. Desde el área de Trabajo de la provincia se planteó que la ocupación de mano de obra local debe ajustarse a las exigencias de la normativa vigente y reflejarse con mayor claridad en el esquema que propuso la firma.

Patagonia Gold ofreció inicialmente 20 incorporaciones, pero el planteo oficial elevó el reclamo a 40 trabajadores. La diferencia expone la tensión entre las necesidades operativas de la empresa y la expectativa del gobierno de que el proyecto tenga un efecto concreto sobre el empleo en Río Negro, en especial en la zona de Ingeniero Jacobacci.

La compañía argumentó que presentó perfiles específicos y que parte de las tareas requiere experiencia minera previa, un factor que, según su visión, condiciona la selección inmediata de personal local. Ese punto fue uno de los ejes de la discusión, ya que la Provincia insiste en que la falta de antecedentes en minería no puede convertirse en una barrera excluyente si existe posibilidad de capacitación.

El debate tiene además una dimensión política y social. Calcatreu es uno de los desarrollos metalíferos más relevantes en carpeta para Río Negro y su avance es seguido de cerca por sectores que esperan generación de empleo, movimiento económico y encadenamientos de servicios en la Región Sur.

Desde la administración provincial se busca compatibilizar la continuidad del proyecto con un mayor derrame local. La postura oficial apunta a que la minería no se limite a la inversión privada, sino que también deje beneficios verificables en el mercado laboral de la provincia.

La empresa, por su parte, sostiene que mantiene disposición al diálogo y que procura ordenar la incorporación de personal de acuerdo con las etapas del emprendimiento. El proceso de reactivación requiere coordinación con áreas gubernamentales y cumplimiento de compromisos laborales, ambientales y productivos.

La continuidad de las reuniones será determinante para definir si se alcanza un acuerdo que permita destrabar la situación. En un contexto en el que Río Negro busca ampliar su perfil minero, el resultado de esta negociación funcionará además como señal para futuros proyectos y para la relación entre Estado, empresas y empleo local.