El Tribunal Oral Federal de Neuquén dará a conocer este martes el veredicto en el juicio conocido como “La Escuelita” IX, una causa por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en la región. La expectativa está puesta en una definición que llega después de cinco meses de audiencias.

La instancia final comenzará por la mañana con las últimas palabras de los imputados y luego se avanzará con la lectura de la sentencia. Ocho acusados llegaron a esta etapa del proceso, luego de un extenso debate oral en el que se revisaron secuestros, tormentos y homicidios atribuidos a fuerzas represivas.

Entre los imputados hay integrantes del Ejército, Gendarmería y la Policía de Río Negro. También estuvieron bajo análisis responsabilidades vinculadas al circuito represivo que operó en Neuquén y otras zonas de la Patagonia durante los años del terrorismo de Estado.

La fiscalía federal pidió condenas de prisión perpetua y otras penas de distinta magnitud según la participación atribuida en cada hecho. En el tramo de alegatos, sostuvo que se acreditó la responsabilidad penal de los acusados en casos de desaparición forzada, torturas y privación ilegal de la libertad.

La causa incluye expedientes por víctimas de la región, entre ellas personas secuestradas en Neuquén y Cipolletti. El juicio volvió a poner en primer plano el funcionamiento de “La Escuelita” como centro clandestino de detención y la articulación de distintas fuerzas en la represión ilegal.

Uno de los aspectos relevantes del proceso es que varios de los acusados llegaron en libertad a esta instancia, mientras que otros permanecen detenidos. Además, algunos imputados fueron apartados o no pudieron estar presentes por cuestiones de salud, lo que marcó parte del desarrollo del debate.

El juicio tuvo además un valor simbólico e institucional para los organismos de derechos humanos de la región, que siguieron de cerca las audiencias y reclamaron una resolución acorde con la gravedad de los hechos investigados. La lectura del veredicto cierra una etapa, aunque el alcance de las penas y los eventuales recursos abrirán una nueva fase judicial.

La definición de este martes vuelve a colocar a Neuquén y al norte de la Patagonia en el centro de los procesos de memoria, verdad y justicia. El fallo será observado como un nuevo pronunciamiento sobre crímenes cometidos en la región y sobre la responsabilidad de quienes integraron el aparato represivo.