El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, afirmó que la ciudad espera obras urgentes sobre las rutas nacionales 22 y 151 luego de la firma del convenio por el que Río Negro asumirá la gestión de ambos corredores durante los próximos 20 años. Tras el acuerdo sellado el lunes 24 de agosto en la Casa Rosada, el jefe comunal señaló que para la ciudad el punto más sensible pasa por la conectividad diaria con Neuquén y por los sectores donde el deterioro vial y la falta de definiciones vienen impactando en el tránsito urbano y regional.

Buteler sostuvo que la transferencia era una decisión largamente esperada, aunque advirtió sobre la paradoja de que la Provincia deba hacerse cargo de infraestructura nacional después de años de reclamos por obras inconclusas y mantenimiento insuficiente. En esa línea, remarcó que en Cipolletti la Ruta 22 dejó hace tiempo de funcionar sólo como un corredor interurbano y pasó a cumplir un rol urbano, utilizado a diario por miles de vecinos en convivencia con tránsito pesado, demoras y puntos conflictivos.

Dentro del esquema anunciado por el gobierno rionegrino, Cipolletti aparece entre las tres intervenciones prioritarias de la primera etapa. La Provincia informó que, una vez cumplidos los pasos administrativos y legislativos, buscará avanzar sobre el sector de Puente 83, además de completar la rotonda de las rutas 22 y 250 en Choele Choel y reacondicionar la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel. El plan oficial prevé una recuperación inicial de unos 305 kilómetros, con trabajos sobre calzada, banquinas, señalización, seguridad vial y mantenimiento, y un financiamiento proyectado de hasta 60 millones de dólares.

En ese marco, el intendente puso especial énfasis en la necesidad de resolver el problema del puente ferroviario que vincula Cipolletti con Neuquén. Los reiterados choques de camiones contra esa estructura vienen afectando la circulación y derivaron en interrupciones del Tren del Valle, un servicio que la Provincia también incorporará a su órbita mediante el convenio firmado con Nación. Según trascendió, el análisis oficial incluiría una revisión integral del sector para evitar que el paso ferroviario siga siendo un cuello de botella para la movilidad metropolitana.

Buteler planteó que sin una solución de fondo en ese punto será difícil consolidar un sistema ferroviario regional estable. La reactivación y expansión del Tren del Valle aparece como uno de los objetivos asociados al nuevo esquema, con la mira puesta en fortalecer la conexión entre Cipolletti y Neuquén y, más adelante, extender la vinculación hacia Fernández Oro, Allen, J.J. Gómez y General Roca. La planificación provincial, de acuerdo con lo informado tras la firma, toma como referencia el corredor entre Chichinales y Cipolletti, con continuidad hacia la capital neuquina.

El jefe comunal también se refirió al debate por el financiamiento de las obras y no descartó que pueda analizarse algún mecanismo de peaje si eso permite concretar las intervenciones. De todos modos, insistió en que la prioridad local no pasa por la herramienta elegida sino por que finalmente se ejecuten mejoras visibles en una trama vial que desde hace años acumula reclamos por su estado y por el impacto que tiene sobre la seguridad y la circulación cotidiana.

Los plazos inmediatos, sin embargo, todavía dependen del recorrido institucional del convenio. El acuerdo deberá ser ratificado por la Legislatura de Río Negro y, a partir de esa instancia, se abrirá un período de transición de 60 días en el que Vialidad Nacional continuará formalmente a cargo de las rutas. Recién después la Provincia podrá avanzar con la documentación, los pliegos y los procedimientos para intervenir en los distintos tramos alcanzados por el traspaso.

En el caso de Cipolletti, el debate excede la reparación de la calzada. La ciudad quedó en el centro de una discusión más amplia sobre cómo ordenar los accesos al Alto Valle, el vínculo con Neuquén y la convivencia entre tránsito urbano, transporte de cargas y ferrocarril. Por eso, además de las tareas de corto plazo, Río Negro y Neuquén acordaron desarrollar con el CFI un estudio integral para definir la conectividad futura de la región, con especial atención en nuevas colectoras, accesos, variantes y obras que acompañen el crecimiento del área metropolitana y la presión logística asociada a Vaca Muerta.