Río Negro presentó este martes en Cipolletti el plan para asumir de manera progresiva la operación del Tren del Valle y anticipó una inversión inicial de $7.917,25 millones para reactivar y ampliar el servicio ferroviario en el Alto Valle. El anuncio llegó un día después de la firma de los convenios de traspaso con Nación y confirmó que la Provincia buscará poner en marcha una primera etapa entre General Roca y Cipolletti, con cuatro servicios diarios y nuevas paradas a lo largo del corredor.
La administración provincial informó que la transferencia tendrá un período de transición de hasta 120 días. En ese lapso, Tren Patagónico deberá avanzar con el relevamiento técnico, el inventario de bienes, la revisión del material rodante, las capacitaciones, la documentación, los seguros y las habilitaciones necesarias. Recién después de esa etapa se firmaría el acta de inicio efectivo que dejará formalmente en manos de Río Negro la operación del servicio.
Según lo expuesto por el presidente de Tren Patagónico, Roberto López, el desembolso previsto incluye la reparación de formaciones, mantenimientos diferidos, compra de repuestos, trabajos en talleres, intervenciones en estaciones, apeaderos y andenes, mejoras sobre las vías, sistemas de comunicación y seguimiento satelital, además de equipamiento para la venta de pasajes. También se contemplan seguros, exámenes preocupacionales, indumentaria y elementos de seguridad para el personal.
Dentro de ese esquema, la Provincia recibirá dos unidades CAF 593 y un coche motor liviano, que deberán ser recuperados y puestos a punto antes de volver a circular con regularidad. El plan también prevé incorporar a los 47 trabajadores que hoy sostienen la prestación y completar una dotación cercana a las 100 personas para la futura operación.
La primera meta será restablecer el tramo entre Roca y Cipolletti. Después, la proyección oficial apunta a extender el recorrido hasta Chichinales. En conjunto, ese corredor sumaría 93,8 kilómetros y 13 estaciones, integrado a la red que ya vincula Cipolletti con Neuquén y Plottier. La idea oficial es consolidar una red regional que atienda la movilidad diaria de estudiantes, trabajadores y pacientes que se trasladan entre Río Negro y Neuquén.
Como parte de esa expansión, se anunciaron cinco nuevos apeaderos en Roca, J. J. Gómez, Allen, Fernández Oro y el sector de Facultad de Medicina, en Cipolletti. La infraestructura prevista incluye andenes adaptados a la normativa ferroviaria, rampas, senderos peatonales, iluminación, señalización, cercos perimetrales, refugios y equipamiento urbano. El punto de Facultad de Medicina aparece, además, como uno de los nodos pensados para absorber una parte importante de la demanda estudiantil.
Los datos oficiales presentados durante el acto buscaron respaldar esa proyección. De acuerdo con el relevamiento difundido por la Provincia, en abril de 2026 el Tren del Valle transportó 24.299 pasajeros en sus distintos tramos, mientras que el corredor Alto Valle-Neuquén concentra el 97,3% de los viajes interurbanos diarios de estudiantes rionegrinos. En ese universo, 1.285 estudiantes por día se movilizan entre Cipolletti y Neuquén, señalado como el tramo de mayor demanda.
Durante la presentación, el gobernador Alberto Weretilneck volvió a encuadrar la recuperación del tren dentro de una estrategia más amplia de conectividad regional, junto con el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151. Planteó que el Alto Valle funciona de hecho como una sola región metropolitana y sostuvo que la Provincia necesita contar con herramientas propias para ordenar la movilidad y reducir la presión que hoy soportan las rutas.
Intendentes de ciudades alcanzadas por el proyecto respaldaron la iniciativa y remarcaron la necesidad de mejorar un servicio que en los últimos años quedó afectado por la falta de previsibilidad, la escasez de formaciones y los problemas recurrentes en la infraestructura, en especial por los choques de camiones contra el puente ferroviario entre Cipolletti y Neuquén. En ese marco, desde los municipios de Cipolletti, Roca y Chichinales coincidieron en que el tren podría convertirse en una alternativa concreta para descomprimir la Ruta 22 y mejorar la conectividad cotidiana.
La puesta en marcha, de todos modos, quedará atada al estado real de las vías, los pasos a nivel, las estaciones y el material rodante. El propio Gobierno provincial advirtió que la circulación comenzará cuando estén garantizadas las condiciones técnicas, legales y de seguridad. Con ese punto como condición, Río Negro abrió una nueva etapa en la discusión por el transporte ferroviario regional, con la promesa de devolverle escala al Tren del Valle y extenderlo otra vez hacia el este del Alto Valle.
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