Un control vehicular de rutina sobre la Ruta Nacional 22, en Cipolletti, derivó en el secuestro de un automóvil y en una investigación penal por presunto encubrimiento, luego de que la Policía detectara irregularidades en la documentación y en los datos identificatorios del rodado.

El procedimiento se realizó el lunes a la altura del kilómetro 1216,5, donde personal del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti detuvo la marcha del vehículo para una inspección. De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el conductor exhibió una cédula de identificación que sería apócrifa.

A esa primera anomalía se sumaron otras observaciones realizadas por los efectivos sobre distintos elementos físicos de identificación del automóvil. Esas inconsistencias llevaron a profundizar las consultas y a revisar con mayor detalle la correspondencia entre la documentación, la patente colocada y los registros asociados al rodado.

La clave del procedimiento apareció cuando los policías advirtieron una oblea de Revisión Técnica Obligatoria asociada a un dominio distinto del que llevaba el auto controlado. A partir de esa pista, verificaron que esa identificación correspondía a otro vehículo que registraba un pedido de secuestro vigente por robo.

Según se informó, esa solicitud había sido emitida por la Policía Federal Argentina y el expediente era investigado por la Justicia de Morón. Con esos elementos, los investigadores estimaron que el automóvil interceptado en Cipolletti podría encuadrar en la modalidad conocida como “auto gemelo”, utilizada para ocultar la verdadera identidad de un vehículo mediante el uso de datos y numeraciones de otro rodado.

Ante ese cuadro, tomó intervención la Fiscalía de turno, que dispuso la apertura de un legajo preliminar por el delito de encubrimiento. Además, el conductor fue notificado en carácter de imputado, mientras que el vehículo quedó secuestrado para su peritaje y resguardo judicial.

Fuentes del caso indicaron además que también quedaron bajo custodia policial la llave de ignición y la documentación presentada durante el control. La pesquisa buscará ahora establecer cuál es el origen real del automóvil, si tenía alteraciones en sus numeraciones identificatorias y de qué manera llegó a circular en el Alto Valle con datos asociados a otro rodado.

La detección de vehículos adulterados o con pedidos judiciales vigentes forma parte de los controles que se realizan de manera periódica en los accesos de Cipolletti y sobre la Ruta 22, un corredor clave para el tránsito entre Río Negro y Neuquén. En este caso, una irregularidad documental abrió una sospecha mayor y dejó bajo investigación un posible circuito de ocultamiento de identidad vehicular.