Un allanamiento realizado en Viedma en el marco de una investigación por presunta tenencia y distribución de material de abuso sexual de niños, niñas y adolescentes terminó con el secuestro de numerosos dispositivos electrónicos y un arma de fuego. El procedimiento se concretó el lunes por la tarde y quedó bajo la órbita de la Justicia provincial.

De acuerdo con la información oficial, la diligencia se llevó adelante cerca de las 18 en una vivienda ubicada sobre avenida Giachino al 400, en la capital rionegrina. La intervención estuvo a cargo de personal de la Comisaría 34°, con participación del Gabinete de Criminalística.

Durante la requisa, los efectivos secuestraron nueve teléfonos celulares, dos tablets, cuatro computadoras portátiles y una CPU. También retiraron seis pendrives y tres microchips, elementos que ahora serán sometidos a pericias para determinar si contienen material vinculado a la causa y si existen conexiones con una eventual red de tenencia o distribución.

En el mismo operativo fue encontrada además un arma de fuego calibre 22, de fabricación nacional, que presentaba daños en una de sus piezas de madera, según precisó la Policía de Río Negro. Todo el material incautado quedó a disposición del Ministerio Público Fiscal, que conduce la investigación.

Si bien por el momento no se difundieron datos sobre personas imputadas ni medidas posteriores, las actuaciones apuntan al análisis forense de los equipos secuestrados, una instancia clave en este tipo de expedientes. De esos estudios podrá surgir si hubo almacenamiento, circulación o intercambio de archivos y cuál habría sido el alcance de la maniobra investigada.

La pesquisa se inscribe en una clase de delitos que exige resguardo estricto de la identidad de posibles víctimas y cautela sobre la información pública mientras avanzan las pericias. Por eso, hasta ahora las autoridades solo confirmaron el procedimiento, los elementos secuestrados y la intervención judicial en curso.

En Viedma y en el resto de Río Negro, este tipo de investigaciones suele requerir el trabajo coordinado entre comisarías, áreas de criminalística y fiscalías, sobre todo cuando el eje de la prueba está puesto en teléfonos, computadoras y soportes de almacenamiento digital. El objetivo inmediato en este caso será preservar y analizar esos dispositivos sin alterar su contenido.

El allanamiento se realizó en una zona identificada entre los barrios Parque Independencia y Ceferino, según las referencias difundidas en los reportes conocidos hasta el momento. La causa seguirá ahora con las pericias técnicas y las decisiones judiciales que puedan adoptarse a partir de los resultados.