Un oficial inspector de la Policía de Río Negro admitió su participación en la violenta entradera contra un matrimonio mayor de Cipolletti y describió ante la Justicia cómo se habría organizado y ejecutado el golpe. Se trata de Matías Ezequiel Llamonao, de 31 años, quien fue condenado a 9 años y 4 meses de prisión en el marco de un juicio abreviado.
La confesión se conoció en una audiencia realizada el jueves 20 de agosto en los tribunales locales y quedó reflejada en el fallo condenatorio dictado el lunes 24. Según ese pronunciamiento, el acusado brindó un relato extenso, con precisiones sobre la planificación, los roles de los integrantes de la banda y lo ocurrido antes, durante y después del asalto.
El hecho investigado ocurrió el 20 de marzo de 2025 en una vivienda de la calle Brentana, casi Alem, donde residían Juan Carlos Gorini, de 79 años, y María Lapadaz, de 80. De acuerdo con la reconstrucción judicial, tres hombres llegaron en un Volkswagen Fox: uno quedó en la vereda haciendo de campana y los otros dos ingresaron por la fuerza al domicilio.
La causa sostiene que el objetivo era apoderarse de dinero y objetos de valor. Durante la irrupción, las víctimas fueron agredidas con extrema violencia. Gorini sufrió lesiones de consideración y un ACV, del que aún continúa recuperándose, mientras que los atacantes se habrían llevado alrededor de 3 millones de pesos, 20 dólares y joyas.
Llamonao habría explicado que la idea de cometer delitos surgió a partir de conversaciones con otro policía, Enzo Ramón García, también oficial inspector y ya detenido en la causa. En su declaración, según el fallo, mencionó “trabajitos” y describió necesidades económicas como parte del origen de la maniobra. También aportó nombres y funciones de otros presuntos partícipes.
El expediente sigue abierto y la situación procesal de García y de Luciano Exequiel Juan, oriundo de Neuquén, aún debe resolverse. Ambos están imputados y con prisión preventiva. Además, en la investigación aparecen otros dos hombres mencionados por Llamonao, de apellido Todorovich y José Artich, que figuran como sospechados.
La pesquisa suma otros elementos de prueba: el testimonio de una de las víctimas, un retrato hablado que coincidiría con las características del policía condenado, imágenes de cámaras de seguridad, el comprobante de la compra de un helado por parte de García mientras sus cómplices cometían el asalto, y diversas pericias y reportes telefónicos.
El caso conmocionó a Cipolletti no solo por la violencia del episodio, sino también por el presunto involucramiento de efectivos de la fuerza provincial en una banda delictiva. Con la condena de Llamonao, la Justicia dio un primer paso en el esclarecimiento, aunque todavía restan definiciones sobre el resto de los acusados.
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