El Hospital “Dr. Ramón Carrillo” de San Carlos de Bariloche sumará en las próximas etapas un equipamiento integral para sus quirófanos y para el área de Neonatología, en el marco de la puesta a punto de las nuevas áreas críticas del establecimiento. La Provincia prevé incorporar seis quirófanos centrales completamente equipados y 23 incubadoras de alta complejidad, además de tecnología específica para cirugías y cuidados intensivos neonatales.

Según la información oficial difundida por el Gobierno rionegrino, la inversión forma parte del financiamiento de US$ 60 millones conseguido ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para modernizar el sistema público de salud. Ese programa apunta a ampliar la capacidad de respuesta de los hospitales provinciales y a fortalecer la resolución de casos complejos dentro de cada centro de atención.

En el caso de Bariloche, los quirófanos serán provistos con lámparas quirúrgicas, mesas de anestesia, electrobisturíes, torres de cirugía laparoscópica, fibrobroncoscopio y equipos de aspiración. Además, se sumarán nueve camas para la recuperación de pacientes tras las intervenciones, con el objetivo de ampliar la capacidad operativa del hospital y evitar derivaciones hacia otros centros.

Para Neonatología, el plan incluye incubadoras, respiradores de alta frecuencia, monitores, bombas de infusión, equipos de luminoterapia, un sistema de hipotermia corporal y tecnología para monitorear la función cerebral de recién nacidos. La incorporación está pensada para situaciones de alta sensibilidad clínica, especialmente en prematuros o bebés que requieran asistencia inmediata después del parto.

La iniciativa se articula con la ampliación edilicia y funcional de los pisos 2 y 3 del hospital, donde la Provincia viene concentrando servicios críticos e internación. En los anuncios oficiales de las últimas semanas, el Gobierno también informó nuevas plazas de cuidados críticos y camas de internación para el Ramón Carrillo, en una estrategia de refuerzo del principal hospital público de la Zona Andina.

El Ministerio de Salud provincial sostiene que la obra y el equipamiento buscan consolidar al Ramón Carrillo como un centro de referencia para Bariloche y su área de influencia, con mayor capacidad para resolver prestaciones de alta complejidad sin trasladar pacientes. En paralelo, la cartera sanitaria viene destacando otras inversiones recientes en el nosocomio, orientadas a quirófano, neonatología y terapias intensivas.

La modernización del hospital barilochense se inscribe en una política sanitaria más amplia que la Provincia viene presentando como una de sus prioridades de gestión. Con la nueva tecnología, el objetivo es que el edificio recientemente ampliado pueda funcionar a plena capacidad y mejorar la respuesta frente a la demanda creciente de la región cordillerana.