La investigación por el homicidio de Pablo Parra, asesinado a tiros el 10 de agosto en Cipolletti, sumó en las últimas horas nuevos allanamientos en el barrio Nuevo. Los procedimientos dejaron el secuestro de dos armas de fuego, municiones, teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
De acuerdo con la información reunida en el expediente, los operativos se realizaron durante el fin de semana en distintos domicilios del sector norte de la ciudad y estuvieron coordinados por la fiscalía provincial. En los allanamientos participaron efectivos del COER, la Brigada de Investigaciones, el Gabinete de Criminalística y otras unidades policiales.
Entre los elementos incautados hay armas, cartuchería y varios teléfonos, que ahora serán sometidos a peritajes. Una de las medidas más relevantes será el análisis balístico para establecer si alguna de esas armas guarda relación con las vainas y proyectiles levantados en la escena del crimen.
La fiscalía también ordenará el análisis de los celulares secuestrados, con el objetivo de reconstruir comunicaciones, vínculos y posibles movimientos de personas relacionadas con la investigación. Por el momento, no hay personas detenidas por el asesinato.
El caso de Parra quedó bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal de Río Negro tras el ataque registrado en la madrugada del 10 de agosto, cuando vecinos del barrio Nuevo reportaron una fuerte sucesión de disparos. Desde entonces, la pesquisa incluyó distintas medidas para intentar identificar a los responsables y determinar la mecánica del hecho.
En uno de los domicilios allanados, ubicado en la zona de Pastor Bowdler y Carlos Leumann, los investigadores además encontraron cocaína y marihuana, junto con una balanza de precisión. Ese hallazgo abrió una causa federal separada, a cargo de la Justicia Federal con intervención del fiscal Facundo Lencinas.
Según los datos incorporados a la pesquisa, allí se secuestró un envoltorio con cocaína, varios paquetes con marihuana y elementos presuntamente vinculados al fraccionamiento de estupefacientes. Esa línea quedó desvinculada de la causa por el homicidio, aunque surgió a partir de las mismas diligencias en el barrio.
La hipótesis principal que sigue la fiscalía continúa en evaluación y no fue confirmada públicamente. En paralelo, los investigadores buscan contrastar testimonios, pericias y material secuestrado para avanzar en una causa que, hasta ahora, no registra detenidos ni imputaciones firmes por el crimen.
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