La Federación de Productores de Río Negro y Neuquén anunció que llevará a la Justicia la situación de contaminación detectada en canales y desagües del Alto Valle. La decisión apunta a que se investigue el origen de los vertidos y se actúe para frenar un problema que, según el sector, se repite desde hace años y ya compromete tanto la producción como la salud ambiental de la región.

El presidente de la entidad, Sebastián Hernández, sostuvo que la organización recorrió distintos cursos de agua y comprobó la presencia de residuos, ramas y efluentes cloacales. Según su planteo, el pedido judicial buscará que se identifique a los responsables y que la intervención estatal deje de limitarse a la limpieza de los sectores afectados.

Hernández también afirmó que la Federación ya hizo reclamos ante el gobierno provincial y los municipios, y consideró que una parte central del problema está vinculada con las cloacas de viviendas ubicadas cerca de los canales. En ese marco, planteó que la situación no puede seguir siendo postergada y que hace falta una respuesta más eficiente para evitar daños mayores.

La preocupación del sector no se limita al impacto visual o sanitario de la suciedad acumulada. Los productores advierten que la contaminación en canales y desagües puede afectar la actividad frutihortícola, una de las bases económicas del Alto Valle, y además representar un riesgo para el agua destinada al consumo en distintos puntos de la zona.

Entre los lugares observados por la Federación aparece el Desagüe P2, que nace en Cinco Saltos y desemboca en el río Negro. Allí, según lo expuesto por la entidad, se detectaron basura y efluentes cloacales, en un tramo que resulta sensible por su vinculación directa con el sistema hídrico regional.

La problemática se repite, de acuerdo con el diagnóstico de los productores, en distintas localidades del Alto Valle. Si bien en los últimos días se viralizaron imágenes de Cipolletti y Fernández Oro, la Federación sostiene que la acumulación de residuos y el vertido de líquidos cloacales alcanzan a más zonas y no se trata de casos aislados.

En la mirada del sector, la solución no depende solo de las tareas de limpieza o mantenimiento que puedan hacer las autoridades competentes. También reclaman mayor compromiso de la comunidad y controles que permitan evitar que los desagües y canales sigan funcionando como destino de basura y desechos cloacales.

La presentación judicial que prepara la Federación buscará dejar asentado ese reclamo y forzar una respuesta institucional de mayor alcance. Para los productores, la discusión ya no pasa únicamente por el cuidado de los canales, sino por la preservación de un sistema de riego y drenaje clave para la producción y para la vida cotidiana de buena parte del Alto Valle.