Una nueva amenaza de tiroteo volvió a encender las alarmas en el CET 8 de Allen y obligó a activar otra vez el protocolo institucional de seguridad. El mensaje fue encontrado dentro de la escuela, en uno de los baños, y provocó una reacción inmediata de las autoridades educativas, que dispusieron medidas preventivas para resguardar a estudiantes, docentes y personal no docente.
Como parte de la respuesta, este martes 2 de septiembre los alumnos de ambos turnos ingresaron sin mochilas, mientras los útiles debían llevarse a la vista, preferentemente en la mano o en un bolso transparente. La decisión buscó facilitar controles y reforzar la prevención ante un hecho que la comunidad escolar volvió a vivir con preocupación.
Desde la conducción del establecimiento señalaron que la situación se inscribe en un contexto de mensajes y “desafíos” que circulan en redes sociales y que, en algunos casos, derivan en advertencias sobre posibles tiroteos u otros episodios de gravedad. La institución pidió colaboración a las familias y remarcó que la seguridad y el cuidado de los estudiantes son prioritarios.
El caso reavivó además la inquietud por la repetición de este tipo de alertas en la región. De acuerdo con lo informado por el propio colegio, hace aproximadamente tres semanas se había registrado una situación similar en el mismo establecimiento, lo que aumentó la preocupación entre las familias y la comunidad educativa.
La provincia de Río Negro viene trabajando sobre este tipo de episodios con dispositivos específicos de intervención. En abril, el Ministerio de Educación y Derechos Humanos informó que ante cada situación de alerta se activan acciones institucionales coordinadas con equipos directivos, supervisiones y Consejos Escolares, en el marco de procedimientos vigentes para estas circunstancias.
Ese abordaje oficial se apoya en la Guía Federal de Intervenciones ante Situaciones de Violencia, vigente en la provincia desde 2013, que contempla también la presencia o sospecha de armas en ámbitos escolares. La cartera educativa sostiene que el objetivo es priorizar el cuidado y sostener entornos seguros para enseñar y aprender.
En los últimos meses, además, el Ministerio de Educación provincial reconoció que hubo numerosas situaciones vinculadas con amenazas o menciones de armas en escuelas rionegrinas, muchas de ellas asociadas a contenidos virales difundidos entre adolescentes. Frente a ese escenario, el gobierno insiste en que el trabajo conjunto entre escuela, familias y Estado es central para prevenir nuevos episodios.
Mientras avanza el abordaje institucional del caso de Allen, la atención permanece puesta en la convivencia escolar y en el impacto que este tipo de mensajes genera dentro de la comunidad educativa. En un contexto de alta sensibilidad, las autoridades buscan sostener la actividad pedagógica con medidas de resguardo y acompañamiento.
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