Río Negro viene mostrando un comportamiento laboral distinto al promedio nacional y, en medio de la caída del empleo privado en el país, logró sumar cerca de 3.800 puestos formales desde fines de 2023 hasta mayo de 2026. En ese período, la provincia registró un crecimiento de 3,4% y se ubicó entre las jurisdicciones con mejor desempeño del país, según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) difundidos por la Nación.

El último dato disponible marca que en mayo de 2026 Río Negro alcanzó 111.300 trabajadores privados registrados, lo que representa un aumento de 3,7% interanual. En contraste, el empleo privado a nivel nacional cayó 3,8% en el mismo período, lo que refuerza la singularidad del caso rionegrino dentro de un escenario general todavía contractivo.

En el Gobierno provincial sostienen que ese resultado no responde solo al comportamiento de la economía, sino también a una política activa de empleo. La administración de Alberto Weretilneck viene impulsando al Servicio de Empleo Rionegrino, una herramienta de intermediación que conecta empresas con personas en búsqueda laboral y que, durante el primer semestre, habría gestionado búsquedas para 1.400 puestos y reunido más de 12.500 currículums.

A eso se suma el programa Empleo Joven Rionegrino, orientado a facilitar la contratación de personas de 18 a 23 años, junto con capacitaciones diseñadas con universidades, escuelas técnicas, cámaras empresarias, sindicatos, empresas y fundaciones. La meta oficial es ajustar la formación a los perfiles que demanda la nueva matriz productiva provincial, especialmente en áreas vinculadas con energía, servicios y actividades técnicas.

La estrategia también busca acompañar los grandes proyectos de inversión que se desarrollan en la provincia. En el caso de Calcatreu, la Provincia intervino para asegurar compromisos laborales y, según informó el propio Ejecutivo, se incorporaron 30 trabajadores y se capacitó a otras 30 personas para tareas vinculadas con el emprendimiento.

Desde el Ministerio de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos planteó que la transformación productiva en marcha debe traducirse en “identidad rionegrina”, con empresas que contraten mano de obra local, proveedores de la provincia y oportunidades para jóvenes y familias del territorio. En la misma línea, la secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, destacó la necesidad de potenciar el capital humano disponible y prepararlo para los empleos que vienen.

La apuesta oficial mira ahora a expandir ese crecimiento hacia todo el territorio provincial. Los desarrollos energéticos, mineros y de infraestructura aparecen como los principales motores de creación de empleo, en paralelo con el turismo, la producción, el comercio, los servicios y las pymes. El desafío, admiten en el Gobierno, será que cada inversión deje capacidad instalada, conocimiento y trabajo estable para los rionegrinos.