El gobernador Alberto Weretilneck aseguró que la nueva obra de agua potable que Río Negro proyecta para General Roca está concebida como una infraestructura de largo plazo, con capacidad para acompañar el crecimiento de la ciudad durante las próximas dos décadas.

Al referirse al emprendimiento, el mandatario sostuvo que “no es un parche” ni una respuesta coyuntural para el verano, sino una inversión “para los próximos 20 o 25 años”. La definición llegó tras la apertura de los sobres técnicos del plan director de agua potable, uno de los proyectos de mayor envergadura impulsados por la Provincia en la ciudad.

La iniciativa prevé una inversión superior a los $38.500 millones y apunta a aumentar en un 50% la capacidad de producción de agua, además de preparar el sistema para abastecer a una población de hasta 200.000 habitantes. Según detalló Weretilneck, la obra permitiría resolver problemas históricos de abastecimiento y mejorar el servicio en distintos sectores de Roca.

El proyecto incluye un nuevo ducto desde el río Negro hasta la planta potabilizadora, una cisterna de 2 millones de litros en Barrio Nuevo y más de 40 kilómetros de cañerías. También contempla mejoras para los sectores más altos de la ciudad, donde hoy se registran dificultades de presión y provisión.

Weretilneck indicó que la Provincia recibió cinco ofertas para ejecutar los trabajos y estimó que, una vez completada la evaluación técnica, podría conocerse la empresa adjudicataria en la primera semana de septiembre. En ese esquema, la obra podría comenzar entre noviembre y diciembre, con un plazo de ejecución de 24 meses.

El gobernador explicó además que el financiamiento para concretar esta intervención proviene de la CAF, dentro de una estrategia provincial de obras de largo plazo. En ese marco, vinculó el plan de agua para Roca con otras inversiones estructurales destinadas a acompañar el desarrollo urbano, productivo e industrial de Río Negro.