Un derrumbe de material rocoso provocó este martes el corte total de la Ruta Nacional 40 entre San Carlos de Bariloche y El Bolsón, en el sector de Lago Guillelmo, uno de los puntos más sensibles de la traza cordillerana en Río Negro. El desprendimiento bloqueó por completo la calzada y obligó a montar un operativo de emergencia para retirar las piedras y asegurar el camino.
Según la información difundida por Vialidad Nacional y organismos que intervienen en la zona, el corte se mantuvo durante las primeras horas de la mañana sin paso alternativo habilitado. Personal vial trabajó con maquinaria pesada para despejar el sector afectado, mientras se ordenaba la circulación y se advertía a automovilistas y transportistas que evitaran maniobras por cuenta propia.
En el operativo participaron también Gendarmería Nacional, la División Seguridad Vial de la Policía de Río Negro y Protección Civil de El Bolsón, con tareas preventivas para resguardar a quienes permanecían detenidos en la zona a la espera de una reapertura parcial. Más tarde, pasado el mediodía, se logró liberar al menos un carril y restablecer una circulación controlada.
El punto afectado no es ajeno a episodios de inestabilidad. El sector de Lago Guillelmo figura desde hace años entre los tramos de la Ruta 40 con mayores dificultades por desprendimientos y deterioro de la calzada, tanto en temporadas de lluvias como por la geografía de ladera que rodea el trazado. De hecho, el lugar ha sido objeto de reclamos y pedidos de intervención ante el riesgo recurrente sobre la seguridad vial.
La Ruta Nacional 40 es una de las principales vías de conexión entre Bariloche y El Bolsón, además de ser un corredor clave para el turismo, el transporte de cargas y la movilidad cotidiana de residentes de la zona andina. Por eso, cualquier interrupción en ese tramo repercute de inmediato en la circulación regional y en los tiempos de traslado hacia y desde la cordillera.
Las autoridades reiteraron la necesidad de consultar el estado de las rutas antes de emprender viaje y de respetar de manera estricta las indicaciones del personal apostado en el lugar. También recomendaron no intentar atravesar el sector afectado fuera de los controles oficiales, mientras continúan las tareas de remoción y saneamiento de la calzada.
A la espera de una normalización completa, el episodio vuelve a exponer la fragilidad de un corredor estratégico para Río Negro en un tramo donde los desprendimientos han sido una preocupación reiterada. Vialidad Nacional prevé mantener los trabajos hasta dejar la traza en condiciones seguras para su habilitación total.
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