El plan para la recuperación de las rutas nacionales 22 y 151 entró en una etapa operativa en Río Negro con el inicio de los relevamientos técnicos sobre ambas trazas, un paso que busca ordenar las obras prioritarias y respaldar el esquema de financiamiento previsto para intervenir los sectores más deteriorados.

Según informó el Gobierno provincial, la misión se desarrolla junto a especialistas de FONPLATA y organismos técnicos nacionales y rionegrinos. Durante estas jornadas, los equipos recorren distintos tramos para verificar el estado de la calzada, identificar daños estructurales y establecer qué trabajos serán necesarios para mejorar la transitabilidad y la seguridad vial.

La tarea de campo se concentra en la Ruta 151 hasta el límite con La Pampa y en sectores de la Ruta 22, con foco inicial en el Valle Medio y el corredor del Alto Valle. El objetivo de esta etapa es producir informes técnicos y una evaluación conjunta que sirvan de base para definir el programa de obras.

La iniciativa se enmarca en la decisión política del gobernador Alberto Weretilneck de asumir la gestión, administración y mantenimiento de ambas rutas dentro del territorio rionegrino. Ese esquema fue ratificado por la Legislatura provincial, que además declaró la Emergencia Vial sobre los dos corredores y habilitó el andamiaje institucional para avanzar con financiamiento externo.

De acuerdo con la información oficial, el convenio firmado con el Estado nacional prevé que Río Negro tome a su cargo la administración de las rutas 22 y 151 por un plazo de 20 años. Sobre esa base, la Provincia trabaja en una operación de crédito con FONPLATA para intervenir los puntos críticos y dar una primera respuesta a una demanda histórica de usuarios, transportistas y sectores productivos.

El Gobierno rionegrino indicó que el programa en preparación contempla una inversión estimada en 60 millones de dólares. La Unidad Provincial de Coordinación y Ejecución del Financiamiento Externo tendría a su cargo la gestión administrativa y financiera, mientras que Vialidad Rionegrina asumiría la definición técnica de prioridades, la elaboración de proyectos y la ejecución de las intervenciones.

Las rutas 22 y 151 son consideradas estratégicas para la circulación entre el Alto Valle, el Valle Medio y el norte patagónico. Además de concentrar tránsito particular y transporte de cargas, cumplen un papel central para la producción regional y para la logística vinculada al desarrollo hidrocarburífero de Vaca Muerta, especialmente en el área de influencia de Cipolletti, Cinco Saltos y Catriel.

El deterioro de ambas trazas y la demora de obras de fondo vienen siendo motivo de reclamos desde hace años en la región. En ese contexto, la puesta en marcha de los relevamientos aparece como el primer paso concreto de una nueva etapa, en la que la Provincia buscará convertir el diagnóstico técnico en un plan de intervención escalonado sobre dos de los corredores más sensibles de Río Negro.