El Ministerio de Salud de Río Negro radicó una denuncia policial e inició actuaciones administrativas luego de la destrucción intencional de la terminal de control de presentismo instalada en el hospital Ernesto Accame de Allen. El dispositivo, que formaba parte del plan provincial de modernización del sistema de salud, quedó inutilizado tras el ataque y ahora se investiga a los responsables.

Según informó la cartera sanitaria provincial, el hecho quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento y las imágenes serían clave para identificar a la persona que dañó el equipo. Las autoridades del hospital formalizaron la presentación ante la Policía y también avanzaron con sumarios internos para determinar eventuales sanciones administrativas.

Desde el Gobierno provincial remarcaron que la terminal destruida integraba el proceso de modernización e innovación tecnológica en los hospitales públicos y que su objetivo era optimizar, transparentar y hacer más eficiente la gestión del recurso humano. En ese marco, la Provincia sostuvo que se trata de un bien del Estado destinado al funcionamiento del servicio y al beneficio de la comunidad.

El episodio se da en un contexto ya atravesado por controversias en torno al sistema de registro de asistencia por biometría facial. La Resolución 986/2026 de la Secretaría de la Función Pública aprobó una prueba piloto en el Ministerio de Salud que incorpora reconocimiento facial y geolocalización para acreditar ingresos y egresos, con la meta de convertirlo luego en el único mecanismo válido.

Esa política fue cuestionada por sectores gremiales, que plantearon reparos por la obligatoriedad del sistema y por el tratamiento de datos biométricos. En ese marco, la Cámara Segunda del Trabajo de General Roca declaró inconstitucional la exigencia obligatoria de control por biometría facial y geolocalización, en respuesta a un planteo promovido por ATE, según consignó la cobertura citada por este medio.

El hospital de Allen, además, arrastra antecedentes de hechos de vandalismo y daños sobre bienes públicos, una situación que vuelve a poner bajo la lupa la seguridad en establecimientos sanitarios de la región. En la provincia, el cuidado del patrimonio estatal y la continuidad de los servicios de salud aparecen nuevamente como ejes de preocupación institucional.

Por ahora, la investigación quedó en manos de la Policía y de las autoridades sanitarias, mientras se intenta establecer quiénes fueron los autores del ataque y si actuaron solos o con apoyo de otras personas. El dispositivo deberá ser reparado o reemplazado para restituir el sistema de control en el nosocomio allense.