El Ministerio de Salud de Río Negro encendió una señal de alarma por el aumento de casos de sífilis en la provincia y pidió reforzar los testeos, en especial entre jóvenes y personas gestantes. La advertencia se da en un contexto de suba sostenida en todo el país, donde 2025 cerró con 46.799 casos notificados, la cifra más alta registrada hasta ahora, según el Boletín Epidemiológico Nacional.

En la Patagonia, el impacto aparece todavía más marcado: la región Sur registró en 2025 la mayor tasa de incidencia del país, con 159,8 casos cada 100 mil habitantes. Esa situación ubica a Río Negro y al resto de las provincias patagónicas entre las jurisdicciones con mayor presión sanitaria por una infección que, detectada a tiempo, puede tratarse y curarse.

Desde el sistema de salud rionegrino, la epidemióloga Silvana Ciancia señaló que en Cipolletti se observa un incremento de diagnósticos no solo en la población general, sino también en personas gestantes. La especialista remarcó la necesidad de que la población se testee y de sostener controles oportunos para cortar la cadena de transmisión y evitar complicaciones mayores.

La preocupación oficial tiene un punto sensible en la sífilis congénita, que aparece cuando la infección no se detecta ni se trata a tiempo durante el embarazo. Según explicaron desde Salud, esa situación puede prevenirse con controles tempranos y tratamiento adecuado, algo clave para proteger tanto a la persona gestante como al bebé.

El crecimiento de los contagios también reaviva la importancia de los dispositivos de prevención y educación sexual. En Río Negro, el Ministerio viene insistiendo en que los hospitales y centros de salud cuentan con insumos y equipos para realizar testeos confidenciales y gratuitos, además de brindar orientación sobre otras infecciones de transmisión sexual.

A nivel provincial, Salud informó que el incremento detectado ronda el 40% en los casos notificados, una tendencia que coincide con la curva nacional y con el aumento de la vigilancia epidemiológica. La expansión de los diagnósticos, de acuerdo con los registros oficiales, también refleja una mayor capacidad del sistema para detectar casos que antes podían quedar sin identificar.

El foco está puesto especialmente en la población joven, entre 18 y 35 años, y en las personas en edad reproductiva, donde el control temprano permite reducir riesgos y evitar secuelas. En ese marco, la recomendación de los equipos sanitarios es clara: acceder al testeo, usar métodos de barrera y consultar ante cualquier sospecha o exposición.

La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por una bacteria y puede cursar sin síntomas en sus primeras etapas, lo que dificulta su detección si no hay controles. Por eso, desde Salud insisten en que la clave sigue siendo combinar información, prevención y diagnóstico temprano para frenar una curva que preocupa en Río Negro y en toda la Argentina.