El gobernador Alberto Weretilneck anunció este jueves 10 de septiembre que enviará a la Legislatura de Río Negro un proyecto de ley para que los trabajadores y jubilados estatales puedan elegir su obra social y dejar de estar obligatoriamente afiliados al IPROSS. Según anticipó, la propuesta buscará habilitar la derivación de aportes y contribuciones a otra entidad de salud habilitada.

De acuerdo con lo difundido este jueves por distintos medios patagónicos, la iniciativa eliminaría la obligación de permanecer exclusivamente en la obra social provincial para los afiliados directos, tanto activos como pasivos. El anuncio, de concretarse en un expediente del Poder Ejecutivo, abriría un cambio de fondo en uno de los regímenes más sensibles del empleo público rionegrino.

Hasta ahora, la normativa provincial mantiene la figura del afiliado obligatorio directo dentro del sistema del IPROSS. La legislación vigente también fija aportes de los agentes estatales y contribuciones patronales del Estado provincial o municipal, lo que muestra que cualquier modificación requerirá cambios legales expresos y posterior tratamiento parlamentario.

En la Legislatura ya existe, desde marzo de este año, un antecedente formal sobre el mismo eje. Se trata del proyecto de ley 129/2026, presentado por legisladoras de la oposición, que propone modificar la ley K 2753 para que el IPROSS brinde cobertura a quienes adhieran en forma voluntaria. En sus fundamentos, esa iniciativa menciona la libre elección de obra social reconocida a nivel nacional y plantea que el sistema provincial debe adecuarse a ese nuevo escenario.

Según la información conocida este jueves, el esquema que impulsa Weretilneck contemplaría que quienes opten por otra cobertura deban trasladar también a su grupo familiar primario y permanecer al menos 12 meses en la entidad elegida antes de volver a cambiar. También se habría previsto la continuidad de tratamientos en curso y la reincorporación automática al IPROSS si la nueva cobertura dejara de operar por causas ajenas al afiliado.

El anuncio aparece además en un contexto de cambios internos dentro del instituto. Durante este año, el Gobierno provincial y el propio IPROSS difundieron medidas de modernización, como la nueva aplicación oficial, cambios en prestaciones y la ampliación de servicios en distintas localidades. A comienzos de 2026, al aceptar la renuncia de la entonces presidenta Marcela Ávila, la Provincia había señalado que la obra social seguía un proceso de reorganización, digitalización y fortalecimiento institucional.

La discusión no será menor por su impacto financiero y político. El IPROSS es una de las principales coberturas de salud de Río Negro y arrastra desde hace años reclamos por demoras, discusiones con prestadores y cuestionamientos sobre su sustentabilidad. Al mismo tiempo, su financiamiento se apoya en el aporte de los trabajadores estatales y en las contribuciones patronales del sector público, por lo que una salida optativa podría reabrir el debate sobre el equilibrio del sistema.

Por ahora, el anuncio del gobernador no aparecía este jueves plasmado en el Boletín Oficial provincial ni se había localizado el texto del eventual proyecto del Poder Ejecutivo en los registros legislativos consultados. Por eso, los detalles operativos y el alcance definitivo de la reforma quedarán sujetos a la presentación formal de la iniciativa y al debate que se abra en la Legislatura.