Un informe sobre transferencias automáticas a provincias y la Ciudad de Buenos Aires volvió a poner en primer plano la discusión por el reparto de la coparticipación. Según el relevamiento de Fundación Encuentro, en los primeros ocho meses de 2026 solo Catamarca mostró una mejora real, de 0,3%, mientras que el resto de las jurisdicciones registró bajas en términos reales.
El estudio, elaborado en base a datos del Ministerio de Economía, marca que el acumulado de enero a agosto cayó 1,2% real frente al mismo período de 2025. La baja se explicó por un desempeño todavía débil de los recursos coparticipables, pese a que en agosto hubo una leve mejora interanual impulsada por el Impuesto a las Ganancias.
En el detalle mensual, las transferencias automáticas a provincias y CABA alcanzaron en agosto un nivel de $6,8 billones y mostraron una variación real interanual positiva de apenas 0,2%, de acuerdo con el seguimiento difundido por Iaraf. Sin embargo, ese rebote no alcanzó para revertir la caída acumulada del año.
La diferencia entre jurisdicciones también quedó expuesta en los montos por habitante. Tierra del Fuego encabeza el reparto con $315.399 per cápita, mientras que la provincia de Buenos Aires figura entre las que menos recursos recibe por persona, con $67.513, muy por debajo del promedio nacional, estimado en $110.059.
La desigualdad territorial es una constante en el sistema: las provincias con menor población suelen quedar mejor posicionadas en términos per cápita, mientras que Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires aparecen entre las más relegadas. En marzo, por ejemplo, Fundación Encuentro había registrado para Tierra del Fuego $315.399 por habitante y para Buenos Aires $67.513, una brecha que ilustra la magnitud de las asimetrías.
El informe también destacó que Salta fue la única provincia con suba interanual en marzo por el impulso de la compensación del Consenso Fiscal, mientras que el resto de los distritos había mostrado caídas de entre 7,1% y 1,7%. En el acumulado del primer trimestre, todas las jurisdicciones quedaron en terreno negativo.
La discusión sobre coparticipación vuelve a cruzarse así con el debate fiscal entre Nación y provincias, en un contexto de recaudación más débil y mayor presión sobre las finanzas subnacionales. Para los gobiernos provinciales, el dato no es menor: los giros automáticos siguen siendo una de las principales fuentes de financiamiento cotidiano.
A eso se suma la caída de los envíos discrecionales. En agosto, los Aportes del Tesoro Nacional no tuvieron reparto y los giros no automáticos mostraron una baja real interanual de 66,4%, el peor registro para ese mes desde 2005. El cuadro general deja a las provincias con menos margen para sostener gasto, obras y asistencia en un año marcado por la retracción de recursos.
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