Vialidad Rionegrina profundizó en las últimas semanas los controles sobre camiones con sobrepeso en distintos tramos de la red provincial y ya impuso sanciones que, en conjunto, superan los $55 millones, de acuerdo con las resoluciones publicadas en el Boletín Oficial. Los operativos se concentran en rutas de alto tránsito de carga, especialmente en los corredores 2, 6 y 69.

La política de fiscalización apunta a frenar el deterioro acelerado del pavimento y a reducir riesgos para quienes circulan por esas trazas. En el gobierno provincial sostienen que el exceso de peso incrementa de manera marcada el desgaste de la infraestructura vial y obliga a afrontar mayores costos de mantenimiento.

Entre los antecedentes recientes, Vialidad Rionegrina informó que sobre la Ruta Provincial 69 y la Ruta Provincial 65 detectó un camión con 8.000 kilos de sobrepeso, al que se le aplicó la multa correspondiente. Ese operativo fue coordinado con la Policía de Río Negro y la Secretaría de Transporte, en el marco de la Ley Nacional de Tránsito 24.449 y de la Ley Provincial 5.263/17.

Además, en otra intervención sobre la Ruta 69, el organismo realizó controles de peso total y distribución de carga por ejes con acompañamiento policial y participación de la Secretaría de Minería, que verificó documentación y cargas transportadas. Desde el área vial remarcaron que este tipo de inspecciones se sostienen en corredores donde circulan de manera intensiva camiones vinculados a la actividad hidrocarburífera y al transporte de áridos.

Las sanciones publicadas por el Boletín Oficial incluyen múltiples infracciones por exceso de peso y contemplan intimaciones para el pago en plazos breves. En caso de incumplimiento, la Fiscalía de Estado puede impulsar el cobro por la vía contencioso administrativa y, según el esquema descripto en resoluciones oficiales, eventualmente trabar embargos sobre cuentas de los responsables.

La estrategia de control no es nueva, pero sí se ha vuelto más visible en los últimos meses por la combinación de tránsito pesado, obras en curso y deterioro prematuro de algunas rutas provinciales. En el Ejecutivo rionegrino sostienen que el objetivo es proteger una infraestructura que resulta clave para la conectividad interna y para la actividad económica regional.

En paralelo, la Provincia viene reiterando que el cumplimiento de los límites de carga es una condición básica para preservar la vida útil del pavimento y evitar siniestros. Con ese criterio, los operativos seguirán en distintos puntos de la provincia donde el movimiento de transporte pesado es más intenso.