El tradicional Camino de los Siete Lagos podría ampliarse en los próximos años con la incorporación de Meliquina y Lolog, en el marco de obras viales que el Gobierno de Neuquén considera estratégicas para el desarrollo turístico de la zona cordillerana. La idea oficial ya fue presentada como un posible “Paseo de los Nueve Lagos”, aunque por ahora no existe una modificación formal del circuito histórico ni una fecha definida para su comercialización como excursión.

La transformación está ligada, principalmente, a dos intervenciones en rutas provinciales. Por un lado, la pavimentación de la Ruta Provincial 63, que conecta Villa Lago Meliquina con la Ruta Nacional 40, corredor de Siete Lagos. La provincia informó que esa obra fue incorporada al plan de infraestructura y que el primer tramo tiene un plazo de ejecución de 720 días. Por otro, Neuquén avanza con la pavimentación de la Ruta Provincial 62, en el acceso a Lago Lolog, una traza que ya había sido incluida por decreto en el listado de obras públicas prioritarias.

En ese marco, el gobernador Rolando Figueroa empezó a usar públicamente la expresión “Paseo de los Nueve Lagos” para describir la posibilidad de integrar nuevos atractivos al corredor cordillerano. La proyección apunta a sumar dos destinos con peso propio: Meliquina, al suroeste de San Martín de los Andes, y Lolog, en el acceso norte a esa ciudad. Ambos aparecen en la planificación oficial como zonas vinculadas al crecimiento turístico y residencial de la región.

Sin embargo, hasta ahora no hay evidencia oficial de que el Camino de los Siete Lagos vaya a desaparecer o ser rebautizado de manera inmediata. Los sitios institucionales de promoción turística continúan identificando al recorrido clásico como Ruta de los Siete Lagos, y el nombre conserva una fuerte presencia en la oferta de excursiones que parten desde Bariloche. En la práctica, el histórico circuito sobre la Ruta Nacional 40 sigue siendo la referencia turística dominante.

La denominación también responde a una marca instalada desde hace décadas, más allá de la cuenta exacta de espejos de agua incluidos en cada guía o descripción. Distintas referencias oficiales enumeran lagos algo diferentes dentro del trayecto, lo que muestra que Siete Lagos funciona tanto como nombre turístico como como descripción geográfica flexible del corredor escénico entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes.

La incorporación de Meliquina podría ser la que más cambie la lógica del recorrido. Hasta ahora, ese destino quedaba en gran medida fuera de las excursiones habituales que salen desde Bariloche hacia San Martín de los Andes. La pavimentación de la RP63 busca mejorar la conectividad, reducir tiempos y facilitar un acceso más seguro, con impacto turístico pero también productivo y social para la localidad.

Lolog, en tanto, ya forma parte de un entorno muy próximo a San Martín de los Andes, aunque su acceso todavía presenta sectores de ripio. La obra sobre la RP62 apunta a consolidar una entrada más cómoda y segura a un lago que recibe un flujo importante de residentes y visitantes, y que Neuquén considera clave dentro de su red de atractivos cordilleranos.

Para Bariloche, el cambio podría traducirse en una oferta más amplia de excursiones regionales, pero no en el corto plazo. Hoy la salida clásica sigue siendo la jornada completa por la RN40, con paso por Villa La Angostura, el Camino de los Siete Lagos y llegada a San Martín de los Andes. Si las obras se completan y el circuito ampliado se consolida, el sector turístico podría empezar a ofrecer un recorrido de mayor extensión y con nuevos tiempos de visita.

En todo caso, el escenario más probable no es una sustitución de una marca por otra, sino la convivencia entre el tradicional Siete Lagos y un corredor extendido que incorpore nuevos lagos y desvíos. Por ahora, la novedad está en el mapa de obras y en la visión de futuro del gobierno neuquino; el cambio efectivo del circuito todavía depende de la ejecución de esas infraestructuras.