El paso internacional Cristo Redentor cumple 34 días cerrado y mantiene varados a unos 3.500 camiones en Mendoza, en medio de nevadas persistentes y de la espera por una ventana climática que permita reabrir el cruce con Chile.

La situación afecta al principal corredor del transporte de cargas entre Argentina y el Pacífico, con un flujo estimado de 360.000 camiones por año. Aunque el fin de semana continuó nevando con menor intensidad que en el temporal que comenzó el 14 de julio, las autoridades de ambos lados de la cordillera todavía no habilitaron el túnel internacional ni el paso Los Libertadores.

En distintos puntos de la ruta nacional 7, los choferes permanecen en paradores, estaciones de servicio o junto a sus camiones, en muchos casos después de haber optado por volver a sus casas y regresar cuando se anuncie la reapertura. Sin embargo, quienes no viven en Mendoza ni en provincias cercanas llevan semanas en condiciones más duras, expuestos al frío, a la falta de comodidades y a la incertidumbre sobre cuándo podrán seguir viaje.

Entre ellos hay transportistas de países vecinos que relatan jornadas a la intemperie, con alimentación precaria y gastos crecientes. Algunos aseguran que duermen y cocinan dentro de los camiones, mientras otros se apoyan en los baños y servicios de las estaciones para higienizarse y sostener la espera. La asistencia provincial alcanzó a unos 650 conductores, según se informó.

El Servicio Meteorológico Nacional mantenía vigente una alerta naranja por nevadas en cordillera, con condiciones adversas previstas al menos hasta el lunes. Por eso, se recomendó circular con extrema precaución en los tramos habilitados y consultar el estado de la ruta antes de emprender viaje hacia la alta montaña.

En paralelo, los propietarios de camiones y las empresas exportadoras volvieron a cuestionar las demoras en el despeje de la traza. Desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza plantearon la necesidad de más maquinaria y recursos para aprovechar mejor las ventanas de buen tiempo, mientras el gobernador Alfredo Cornejo volvió a proponer una eventual concesión privada para la limpieza del corredor internacional.