Río Negro avanzó en una actualización de fondo de su marco legal productivo con cambios en tres normas consideradas centrales para la actividad rural y cárnica: la Ley de Marcas y Señales, la Ley de Fauna y la Ley de Carnes y Subproductos Cárnicos. La revisión apunta a ordenar procedimientos, modernizar controles y adecuar reglas que habían quedado desfasadas frente a la evolución de la producción provincial.
En el caso de Marcas y Señales, la reforma actualiza el régimen de identificación y registro del ganado. Según la información legislativa provincial y la cobertura periodística, el nuevo esquema busca simplificar trámites, mejorar la trazabilidad y dar mayor previsibilidad a productores y organismos de control sobre el origen, la titularidad y el traslado de la hacienda.
La segunda norma modernizada es la Ley de Fauna, que en 2025 dio lugar al Régimen Provincial de Gestión Integral de Fauna Silvestre. Ese marco declara de interés público la protección, conservación, control y aprovechamiento estratégico de las especies silvestres, y reorganiza la tenencia, el tránsito, el transporte, la comercialización y la industrialización con criterios más claros de manejo sustentable.
La reforma más reciente y de mayor impacto operativo es la de Carnes y Subproductos Cárnicos. El nuevo régimen reemplaza una normativa con más de 35 años de vigencia y establece un esquema integral para habilitación, registro, fiscalización y control sanitario de establecimientos y transportes vinculados con la faena, la elaboración y la comercialización de productos de origen animal. También incorpora pautas del Código Alimentario Argentino y delimita competencias entre Provincia y municipios.
Entre los cambios más sensibles figura la posibilidad de ordenar elaboraciones artesanales y el autoconsumo rural bajo controles sanitarios, además de abrir un encuadre formal para el aprovechamiento de proteínas animales provenientes de fauna silvestre dentro de circuitos habilitados. En los debates legislativos, el oficialismo sostuvo que el objetivo es dar respuesta a prácticas productivas que ya existen en el territorio, pero bajo reglas de inocuidad y trazabilidad más precisas.
La actualización normativa se inscribe en una agenda más amplia del Gobierno rionegrino para acompañar inversiones, mejorar infraestructura y sumar tecnología al sistema productivo. En ese contexto, el gobernador Alberto Weretilneck destacó en distintos actos recientes que la provincia necesita reglas acordes a la realidad actual del campo, la industria alimentaria y los circuitos de comercialización.
Con estas tres reformas, Río Negro busca ofrecer un marco más claro para productores, elaboradores, municipios y organismos de control. La apuesta oficial es que la modernización legal acompañe el crecimiento de la actividad agropecuaria y cárnica sin resignar estándares sanitarios ni la trazabilidad exigida por el mercado y por los controles públicos.
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