Un alumno de primer grado de la Escuela Primaria 364 de General Roca sufrió un pinchazo con una jeringa dentro del establecimiento y su familia pidió definiciones concretas sobre cómo seguirá el caso. El episodio generó preocupación en la comunidad educativa y abrió interrogantes sobre el origen del elemento, el procedimiento aplicado y el acompañamiento sanitario posterior.

Según el relato familiar, el niño contó que encontró la jeringa en la zona de juegos del patio y que se pinchó de manera accidental. Esa versión difiere de una primera explicación que, siempre de acuerdo con la familia, habría circularo en el momento inicial del episodio. La jeringa fue finalmente llevada al hospital por los propios padres.

El menor fue trasladado primero a un sanatorio y luego al Hospital Francisco López Lima de General Roca, donde le realizaron estudios. La familia sostuvo que nadie les pidió el elemento para analizarlo en el lugar ni les indicó una medicación preventiva inmediata, y expresó su preocupación por la falta de precisiones sobre los próximos controles.

En paralelo, desde la conducción escolar señalaron que el hecho ocurrió durante una jornada de taller y que se activaron los mecanismos previstos por el seguro escolar. El director del establecimiento, Enzo Quinteros, aseguró que la escuela dio aviso a la familia de forma inmediata y que se completaron los formularios correspondientes para la cobertura.

El caso quedó rodeado de dudas por la diferencia entre las versiones sobre dónde apareció la jeringa y cómo llegó al niño. La familia insiste en que necesita saber si el objeto fue encontrado en el patio, cómo se preservó la evidencia y quién debe hacerse cargo del seguimiento médico en los días y semanas posteriores.

En situaciones de pinchazos con material punzocortante, las recomendaciones sanitarias oficiales prevén una evaluación médica inmediata para definir si corresponde profilaxis pos exposición y qué estudios de control deben realizarse, según el riesgo y las características del elemento involucrado. En la práctica, la indicación depende del tipo de exposición y de la evaluación profesional del caso.

La preocupación de la familia también se apoya en la incertidumbre sobre los tiempos de los análisis y los controles posteriores. De acuerdo con lo que les habrían informado en el hospital, algunos resultados pueden demorar varios días hábiles y podrían requerirse nuevas pruebas de seguimiento más adelante.

Mientras tanto, el episodio reavivó la atención sobre las condiciones de seguridad dentro de los espacios escolares y la necesidad de respuestas rápidas ante cualquier incidente con potencial riesgo sanitario. En General Roca, la familia espera ahora una definición clara sobre la cadena de responsabilidades y el acompañamiento que recibirá el niño en adelante.