Un hombre de 56 años permanece desaparecido tras caer al mar desde el crucero Carnival Panorama, en un hecho ocurrido durante el regreso del barco desde Puerto Vallarta hacia Long Beach, California. La desaparición fue advertida el sábado y derivó en un operativo de búsqueda y rescate que siguió activo en la zona marítima entre México y Estados Unidos.

De acuerdo con la información difundida por medios estadounidenses, el pasajero fue identificado como Thomas Gigler, residente de Redlands, en California, y viajaba junto a su esposa y sus tres hijos en un viaje que coincidía con su aniversario de bodas. La familia había embarcado para una travesía por la Riviera Mexicana que llevaba varios días de navegación.

La alarma se encendió cuando la esposa del hombre pidió asistencia al personal del crucero después de no encontrarlo a bordo. Desde ese momento, la tripulación comenzó a emitir mensajes por altoparlantes y más tarde ordenó un rastreo exhaustivo del buque. Según las versiones conocidas hasta ahora, el análisis de las cámaras de seguridad permitió establecer que el pasajero habría saltado por la borda desde una cubierta alta del barco.

El crucero navegaba en aguas próximas a Puerto Vallarta cuando se produjo el episodio. Luego de la revisión de cámaras y del barrido interno del buque, la nave dio aviso a las autoridades competentes y se activó el protocolo de emergencia. El operativo incluyó medios aéreos y marítimos, con intervención de la Armada mexicana y de la Guardia Costera de Estados Unidos, que se sumó a la búsqueda en el Pacífico oriental.

Hasta el momento no se informó que hubiera aparecido el pasajero. Las tareas se concentraron en el área donde se habría producido la caída, mientras el barco retomó su ruta hacia California. La situación generó conmoción entre los pasajeros y entre los allegados del hombre, que describieron el viaje como una celebración familiar que terminó en un episodio de fuerte impacto.

En el entorno de la familia, versiones citadas por la prensa estadounidense sostienen que no habría existido un conflicto previo visible y que el hombre tenía una trayectoria laboral consolidada en una empresa de software radicada en Redlands. Otras versiones, en cambio, mencionan que habría habido indicios de tensiones matrimoniales, aunque ese extremo no fue confirmado por las autoridades.

El caso volvió a poner bajo la lupa los protocolos de emergencia en cruceros que operan entre México y la costa oeste de Estados Unidos. En estas situaciones, la coordinación entre tripulación, guardacostas y fuerzas navales de distintos países suele ser clave para ampliar el radio de búsqueda durante las primeras horas, consideradas decisivas en este tipo de operativos.

Por ahora, la investigación sigue abierta y el paradero de Gigler continúa siendo un misterio. Las autoridades mantienen la búsqueda mientras se aguardan más precisiones oficiales sobre lo ocurrido en altamar.