Neuquén incorporará peaje y pesaje de camiones en los corredores viales que conducen al Paso Internacional Cardenal Samoré, en el marco del traspaso de la gestión y el mantenimiento de tramos de rutas nacionales a la órbita provincial. El nuevo esquema apunta a ordenar el tránsito pesado, preservar la infraestructura y definir una fuente de financiamiento para las obras y la conservación de esos caminos.
Según el convenio habilitado por el Gobierno nacional, la Provincia quedó facultada para administrar, reparar, ampliar y conservar sectores de las rutas nacionales emplazadas en su territorio, con la posibilidad de promover concesiones por peaje. En Neuquén, ese marco alcanzó a 165,84 kilómetros de corredores estratégicos, entre ellos la Ruta Nacional 231 hacia Cardenal Samoré, la Ruta Nacional 40 entre el empalme con la 237 y la conexión con la 231, y la Ruta Nacional 242 en el área de Pino Hachado.
La novedad más concreta es la decisión de sumar balanzas dinámicas para controlar el peso de los camiones. La Provincia sostiene que el objetivo es evitar el deterioro prematuro de las rutas por el tránsito de cargas pesadas y, al mismo tiempo, registrar con mayor precisión el uso intensivo de esos trazados internacionales.
El gobernador Rolando Figueroa ya había adelantado que Neuquén buscaría aplicar peaje y pesaje en rutas estratégicas, especialmente para el transporte pesado que cruza la provincia o utiliza los pasos cordilleranos como parte de recorridos internacionales. En paralelo, el ministro de Economía, Guillermo Koenig, había informado que el primer sistema de peaje provincial se pondría en marcha en la Ruta Provincial 7, en la zona de Picada 19, desde enero de 2027.
Para el corredor de Villa La Angostura y Cardenal Samoré, sin embargo, todavía no existe una fecha oficial de inicio. El nuevo régimen requerirá pasos administrativos y técnicos adicionales para hacerse efectivo en las rutas nacionales transferidas, ya que el convenio habilita a la Provincia a avanzar sobre las concesiones, pero no fija por sí mismo la puesta en marcha del cobro.
En la práctica, el esquema proyectado prevé una aplicación diferenciada. Las tarifas más altas quedarían asociadas al transporte pesado, mientras que para los vehículos livianos se analiza un tratamiento distinto. En el Gobierno neuquino también deslizan la intención de que los vehículos radicados en la provincia tengan exenciones totales o parciales, de acuerdo con la reglamentación que finalmente se establezca.
La legislación provincial vigente sobre peaje ya contempla beneficios de hasta el 99% para vehículos radicados en Neuquén, según la reglamentación que disponga el Ejecutivo. Esa base normativa podría servir de marco para el diseño del nuevo sistema, aunque aún restan definiciones sobre su aplicación concreta en los corredores de montaña y en los accesos a los pasos fronterizos.
El cambio tendrá además un fuerte impacto operativo sobre Villa La Angostura y la zona cordillerana, donde la RN 231 es una vía clave para el vínculo con Chile. Allí no solo se deberá sostener la circulación habitual, sino también el operativo invernal, el mantenimiento rutinario y el control de un tránsito internacional que, en determinadas épocas del año, concentra transporte de carga y turistas.
Con la cesión de estos tramos, Neuquén asume una responsabilidad económica y logística mayor sobre rutas de alto valor estratégico. La Provincia busca transformar esa carga en una herramienta de administración vial, con el peaje como mecanismo de financiamiento y el pesaje como instrumento de control sobre uno de los corredores más sensibles de la cordillera.
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