El gobernador Alberto Weretilneck celebró este jueves el respaldo financiero que el banco estadounidense EXIM puso sobre la mesa para Argentina LNG, el proyecto que busca exportar gas de Vaca Muerta desde la costa rionegrina y que el mandatario provincial definió como una inversión capaz de “cambiar la historia” de Río Negro.

Según la información difundida desde la Provincia, la propuesta del banco de exportación e importación de Estados Unidos contempla un financiamiento de hasta USD 6.000 millones para acompañar el desarrollo de la iniciativa, presentada en Nueva York y vinculada a la expansión del negocio del gas natural licuado.

Weretilneck enmarcó ese apoyo en la relación política entre Javier Milei y Donald Trump y sostuvo que Río Negro no quedó al margen por casualidad, sino por una estrategia provincial que incluyó la adhesión al RIGI, la disputa con Buenos Aires por la localización del proyecto y una serie de normas para dar previsibilidad a las inversiones.

Argentina LNG es una de las apuestas energéticas de mayor escala en curso en el país. El esquema prevé una planta de fraccionamiento en tierra y unidades flotantes de licuefacción, con el objetivo de agregar valor al gas en la Patagonia antes de su exportación. La iniciativa es impulsada por YPF, ENI y XRG, y en los últimos meses fue sumando definiciones societarias y regulatorias.

En la hoja de ruta del proyecto, Río Negro aparece como la provincia elegida para la salida al Atlántico, después de la discusión inicial con otras localizaciones posibles. Esa definición fortalece el papel de la costa rionegrina en la logística energética y vuelve a ubicar a la provincia en el centro de una inversión que podría impactar en puertos, servicios, empleo privado y cadena de proveedores.

El gobernador también puso en valor el rol de YPF y de su presidente, Horacio Marín, a quien atribuyó parte de la capacidad de atraer capital internacional para una obra que, según la visión oficial, permitiría transformar el potencial de Vaca Muerta en actividad concreta y divisas.

En ese mensaje, Weretilneck insistió en que el desarrollo de Neuquén y Río Negro debe pensarse de manera integrada, con la producción de gas en la cuenca y la infraestructura de exportación sobre la costa patagónica. Para la administración provincial, esa combinación abre una oportunidad de crecimiento que puede extenderse más allá del sector hidrocarburífero.

La Provincia sostiene además que las leyes aprobadas en los últimos meses —entre ellas la adhesión al RIGI, la prioridad para el empleo rionegrino y la promoción de proveedores locales— buscan asegurar que una parte de los beneficios quede en el territorio. A eso se suma la ratificación legislativa del acuerdo con YPF y Argentina LNG, que fija las condiciones para avanzar con el proyecto.

Aunque el anuncio financiero refuerza las expectativas, el desarrollo todavía depende de pasos técnicos, contractuales y regulatorios. Para Río Negro, sin embargo, el mensaje político fue claro: la provincia busca convertirse en una pieza central del nuevo mapa energético argentino y en la puerta de salida del gas al mundo desde la Patagonia.