Neuquén atravesó este jueves una jornada marcada por un temporal de lluvias y viento que afectó sobre todo a la cordillera y la precordillera, con impactos concretos en la salud, la vivienda y la red vial. Entre los principales efectos, el Ministerio de Salud dispuso la evacuación preventiva del sector de internación viejo del hospital de Aluminé, mientras que en Villa Pehuenia, Moquehue y otras localidades se reportaron viviendas afectadas, desbordes de cursos de agua y complicaciones para circular.
La medida en Aluminé se adoptó como prevención ante las condiciones climáticas y la situación del edificio, pero la guardia de emergencias siguió funcionando y la atención sanitaria de urgencias quedó garantizada. Los pacientes internados fueron reubicados dentro de la red provincial, y algunos recibieron el alta con seguimiento profesional en sus domicilios, según informaron fuentes oficiales.
En el sur neuquino, el desborde del río Quillahue complicó la transitabilidad y alcanzó viviendas cercanas en Villa Pehuenia y Moquehue, donde intervinieron equipos de emergencia. También se registraron crecidas importantes en Junín de los Andes, Pilo Lil y Las Coloradas, mientras que en Villa La Angostura persistían las lluvias intensas y el riesgo de nuevos desbordes.
El temporal también dejó consecuencias en la Ruta 40, donde 28 pasajeros quedaron varados durante la madrugada luego de que el colectivo en el que viajaban hacia Mendoza sufriera un desperfecto mecánico en medio de las malas condiciones del tiempo. Defensa Civil y personal policial acudieron al rescate y trasladaron a parte del contingente hasta Las Coloradas para que pudiera resguardarse y abastecerse mientras se resolvía la reparación del vehículo.
La situación vial fue uno de los puntos más sensibles del día. La Dirección Provincial de Vialidad informó anegamientos, cortes y deslizamientos de material en distintos tramos del sur provincial. Hubo interrupciones en la Ruta Provincial 65, anegamiento total en el acceso a Cuyín Manzano, agua sobre la calzada en la Ruta 23 y corte preventivo en la Ruta 48, a la altura del paso Hua Hum, por un deslave de gran magnitud que arrastró material, árboles y ramas.
Para este viernes, las autoridades difundieron una mejora gradual del panorama meteorológico, aunque con diferencias según la región. La cordillera norte pasó de alerta roja a naranja durante la madrugada y la mañana, con descenso a amarillo por la tarde y a verde hacia la noche. En la cordillera centro y sur, así como en el departamento Los Lagos, se mantuvieron alertas de menor intensidad durante parte del día, con tendencia a la mejora hacia la noche.
En la precordillera y el este provincial, la advertencia prevista era más breve: alerta amarilla durante la noche del jueves y la mañana del viernes, con normalización posterior. Desde el Parque Nacional Lanín insistieron en evitar actividades al aire libre, no intentar cruzar cursos de agua y mantenerse lejos de zonas bajas ante posibles aumentos repentinos de caudal.
El gobierno provincial pidió evitar traslados innecesarios por el oeste de Neuquén y seguir únicamente los canales oficiales para conocer la evolución de la emergencia. Con el frente más intenso ya en retirada, el foco de las próximas horas estará puesto en la recuperación de caminos, la revisión de daños y el monitoreo de ríos y arroyos que todavía pueden responder con demoras al volumen de agua acumulado.
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