Río Negro obtuvo un reconocimiento nacional al quedar entre las tres mejores experiencias del país en buenas prácticas de navegación de servicios de cáncer de mama, una estrategia orientada a acompañar a las pacientes durante todo el recorrido asistencial y a reducir obstáculos en el acceso al diagnóstico y al tratamiento.

La distinción surgió de una convocatoria organizada por la Universidad del Paciente y la Familia y fue anunciada en el marco de un workshop sobre implementación de programas de navegación en cáncer de mama. El proyecto rionegrino compartió el podio con propuestas presentadas por el Hospital Durán, de la Ciudad de Buenos Aires, y por un equipo de Mendoza.

La iniciativa fue desarrollada por profesionales del Ministerio de Salud provincial e integrada por Rolando Echeverría, Lucía Gómez, Iris Morales Villablanca y la coordinadora provincial de Cáncer y Cuidados Paliativos, Silvia Roldán. Según la cartera sanitaria, el trabajo apunta a ordenar circuitos de derivación, mejorar el monitoreo nominal de casos y acompañar de manera personalizada a cada paciente.

En la práctica, la navegación oncológica busca que una mujer con una sospecha mamográfica no quede atrapada entre turnos demorados, derivaciones incompletas o barreras burocráticas. El modelo prioriza la gestión activa de estudios, la articulación entre centros de atención primaria y hospitales de mayor complejidad, y el seguimiento continuo hasta la confirmación diagnóstica y el inicio del tratamiento.

Desde el Ministerio de Salud indicaron que una de las herramientas centrales es el Sistema de Información para el Tamizaje de Cáncer (SITAM), que permite registrar y seguir los casos en tiempo real. El programa provincial de cáncer ya venía trabajando en la consolidación de esa base de datos como parte de su política de control, prevención y detección temprana.

La experiencia premiada también toma como referencia las particularidades territoriales de Río Negro, una provincia extensa y dispersa, donde la distancia entre localidades puede convertirse en una barrera concreta para acceder a estudios y tratamientos. En ese marco, el objetivo es acortar plazos y garantizar una atención más equitativa en toda la red pública.

De acuerdo con lo informado por la Provincia, entre las metas del protocolo se cuentan la resolución diagnóstica en menos de 30 días desde una imagen sospechosa y el inicio del tratamiento en un rango de 30 a 45 días. Esos plazos, señalaron, buscan reducir demoras que pueden impactar en el pronóstico y en la experiencia de las pacientes.

La distinción se suma a otras acciones recientes del sistema sanitario rionegrino en materia de cáncer de mama, un problema de salud pública prioritario tanto a nivel provincial como nacional. El reconocimiento, en ese contexto, coloca a Río Negro como una de las jurisdicciones que busca fortalecer el acceso oportuno, el acompañamiento humano y la continuidad de cuidados dentro de la red pública.