El Gobierno de Río Negro reforzó este fin de semana la asistencia en El Manso con la distribución de alrededor de 200 fardos de pasto entre 26 productores de la zona, en el marco del operativo desplegado por las consecuencias de las intensas lluvias y el aumento de los caudales de los ríos Foyel y Manso. La medida apunta a garantizar alimento para los animales y a sostener la actividad productiva mientras persisten las dificultades de acceso y permanencia en el territorio.
Además de los fardos, los equipos que trabajan en la zona entregaron alrededor de 20 módulos alimentarios y frazadas a familias que requerían ayuda inmediata. La asistencia forma parte de un seguimiento más amplio sobre las familias rurales de El Manso, donde la situación climática obligó a sostener un despliegue permanente de recursos y personal.
Según la información oficial, el trabajo se articula entre las áreas de Salud, Protección Civil, la comisión de fomento y organismos vinculados con la actividad productiva. En el lugar permanece también un técnico de la Delegación Regional del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo para relevar necesidades de los productores y canalizar nuevas respuestas.
La logística del operativo incluyó además el movimiento de recursos desde Bariloche. Un móvil del Servicio Federal de Manejo del Fuego fue destinado a retirar colchones y agua mineral para incorporarlos a la asistencia prevista en El Manso, mientras que en la zona quedaron disponibles vehículos preparados para circular en un territorio de difícil acceso.
Protección Civil mantiene allí un Unimog y una camioneta 4x4 para tareas de asistencia y recorrida, y el Servicio Federal de Manejo del Fuego dispone de un camión para el traslado de personas. Con ese esquema, los equipos continúan relevando las necesidades de cada familia y productor, en coordinación con las autoridades locales.
El operativo se instaló en un contexto de fuertes precipitaciones en la Zona Andina, que también afectaron caminos, campos y pasarelas en distintos sectores de la cuenca del Manso. Esa situación empujó a reforzar la presencia estatal en el área, tanto para la asistencia social como para el acompañamiento productivo.
En El Manso, la prioridad inmediata pasa por sostener la alimentación de los animales y cubrir requerimientos básicos de los hogares rurales, mientras avanza el monitoreo de la evolución meteorológica y de los niveles de los ríos. Desde el Gobierno provincial indicaron que la asistencia continuará mientras persistan las dificultades en el territorio.
Sociedad · Agenda Rionegro