Río Negro prepara un nuevo operativo de control catastral para detectar ampliaciones y construcciones no declaradas en inmuebles urbanos, después del resultado que dejó el relevamiento de los llamados “falsos baldíos”. La Agencia de Recaudación provincial ya realizó vuelos de prueba sobre Cinco Saltos y General Roca para ajustar el mecanismo que aplicará en la próxima etapa de fiscalización.

El objetivo oficial es actualizar la información territorial y, al mismo tiempo, corregir diferencias en la valuación fiscal de propiedades que figuran como terrenos vacíos pero tienen edificaciones. En la práctica, ese registro impacta en el Impuesto Inmobiliario y en la base sobre la que se calculan las obligaciones tributarias de cada contribuyente.

El antecedente inmediato fue un operativo que alcanzó 66.280 parcelas urbanas y detectó 9.479 terrenos con construcciones no declaradas, sobre un universo en el que más de 80.000 parcelas aparecían sin mejoras en la base catastral. Según los datos oficiales, la superficie cubierta presunta de esas edificaciones rondó los 1.566.000 metros cuadrados.

La dimensión del hallazgo dejó un promedio cercano a 165 metros cuadrados por cada caso detectado. La Provincia abrió luego una instancia de regularización voluntaria sin multas ni costos adicionales, que permitió incorporar al registro a casi 3.000 parcelas. El resto de las mejoras quedó sujeto a incorporación de oficio.

El mapa de los “falsos baldíos” mostró fuertes contrastes entre localidades. En cantidad absoluta, los mayores registros se concentraron en General Roca, San Antonio Oeste, Bariloche, Luis Beltrán y Catriel. Pero el porcentaje más alto sobre las parcelas revisadas se observó en Las Grutas, con cerca del 60% de inmuebles relevados con mejoras no informadas.

En Roca, una de las ciudades más observadas por Catastro, el porcentaje superó el 27%. Villa Regina también apareció por encima del promedio provincial, con cerca del 19%. En Bariloche, en cambio, el número de parcelas analizadas fue el más alto del relevamiento, aunque la proporción de construcciones no declaradas se ubicó por debajo del 10%.

El relevamiento anterior dejó además un dato de contexto fiscal: en 2024 la Provincia recaudó 29.646 millones de pesos por el Inmobiliario y hasta agosto de este año ya había sumado 31.118 millones. Desde el organismo consideran que la actualización de catastro apunta tanto a ordenar la información de base como a mejorar la equidad entre contribuyentes que declararon sus mejoras y quienes aún no lo hicieron.

Con ese punto de partida, la nueva etapa buscará profundizar el trabajo sobre propiedades que registran ampliaciones superiores a las cargadas en el sistema. Si el operativo replica la metodología anterior, el foco volverá a estar en áreas urbanas con alta densidad de obras, donde la diferencia entre lo declarado y lo construido puede modificar de manera directa la valuación fiscal.