Río Negro pondrá en marcha una capacitación en soldadura automática y robótica destinada a operarios que buscarán incorporarse a los grandes proyectos energéticos en desarrollo en la provincia. La propuesta, impulsada por la UOCRA Zona Atlántica junto con el Gobierno provincial y el sector privado, apunta a formar perfiles técnicos que hoy todavía son escasos en el país y que, según el gremio, incluso obligan a recurrir a mano de obra extranjera.

La formación alcanzará a 12 trabajadores, de los cuales siete son rionegrinos y cinco provienen de Buenos Aires. El curso durará 30 días y se dictará en talleres de la empresa de Víctor Contreras, en La Boca, donde también se presentarán los equipos que luego serán trasladados al área de trabajo que conecta Tratayén, en Neuquén, con Punta Colorada, en Río Negro.

El secretario general de la UOCRA Zona Atlántica, Damián Miler, sostuvo que el escenario energético de la costa rionegrina abrió una etapa distinta para el empleo en la provincia y que, al mismo tiempo, impuso nuevas exigencias de formación. En ese marco, explicó que la soldadura robótica aplicada a ductos de alta presión requiere saberes específicos para programar y supervisar equipos automatizados.

Según el dirigente, los trabajadores seleccionados ya cuentan con una base previa en soldadura adquirida en centros de formación profesional vinculados a la industria de la construcción. La capacitación buscará profundizar esos conocimientos para que puedan operar herramientas robotizadas en obras asociadas al transporte de gas y petróleo, una actividad que gana volumen en la región.

Miler afirmó además que en experiencias anteriores fue necesario convocar especialistas del exterior para tareas de este tipo. Señaló que en un primer proyecto trabajaron operarios turcos y que, en esta nueva etapa, se prevé la llegada de personal de Noruega y de India para cubrir funciones similares. Para el gremio, la formación local aparece como una alternativa para reducir esa dependencia y ampliar la participación de mano de obra rionegrina.

Entre los siete trabajadores de la provincia habrá una mujer con experiencia previa en tareas vinculadas a ductos. El sindicato remarcó que la mecanización de los procesos está modificando un rubro históricamente masculinizado y abre más espacio para la incorporación femenina en oficios técnicos de alta especialización.

La iniciativa no se limita a esta primera cohorte. La UOCRA anticipó que seguirá ampliando su red de centros de formación en Río Negro y que el objetivo es sostener la capacitación en función de las necesidades que generen las obras energéticas. Hoy funcionan cinco espacios de formación y se prevé sumar otros tres durante 2027, entre ellos en Chichinales, Villa Regina, Valcheta y Río Colorado.

El avance de estas instancias de entrenamiento se inscribe en un proceso más amplio de transformación productiva en la provincia, donde los proyectos de gas, petróleo y transporte asociado demandan oficios más tecnificados. Para Río Negro, la apuesta es que esa nueva matriz no solo atraiga inversiones, sino que deje capacidades instaladas en los trabajadores locales para los años que vienen.