La conducción del Ipross avanza en la reglamentación de la ley que habilita la libre elección de obra social para afiliados estatales en Río Negro y busca tener listo el esquema operativo en unos 60 días, con la intención de que la medida comience a regir a inicios de 2027.

La presidenta del organismo, Ivana Porro, sostuvo que el trabajo técnico se concentra en precisar los plazos de permanencia, los requisitos formales para el traspaso y los mecanismos de notificación a cada afiliado, con el objetivo de ordenar una transición que impactará tanto en trabajadores en actividad como en pasivos.

La norma aprobada por la Legislatura fija un plazo legal de 120 días para su reglamentación, pero en la obra social provincial aspiran a reducir ese período a la mitad. Según Porro, la meta interna es llegar con la letra chica definida antes de fin de año para que la libre elección sea plenamente efectiva desde el arranque del próximo calendario.

Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es el financiero. La reglamentación deberá establecer cómo se instrumentará el traslado del 4% correspondiente al aporte personal del afiliado, que podrá destinarse a una cobertura médica pública o privada elegida por cada trabajador.

En paralelo, el Estado provincial mantendrá en el Ipross la contribución patronal del 7%, un aspecto que la conducción de la obra social considera clave para sostener el financiamiento de las prestaciones de alta complejidad, como las destinadas a pacientes oncológicos, personas con enfermedades crónicas y afiliados con discapacidad.

La reforma fue impulsada como una modificación de fondo en el régimen de afiliación obligatoria del instituto y abre una etapa inédita para el sistema de salud provincial. En los hechos, miles de agentes públicos y también jubilados y pensionados alcanzados por la norma podrán definir si permanecen en la obra social estatal o derivan su cobertura a otra alternativa.

En la práctica, el desafío inmediato será compatibilizar el derecho de opción con la continuidad de las prestaciones y con la sustentabilidad económica del organismo. Por eso, la reglamentación también deberá ordenar cómo se informará a cada afiliado qué cobertura deja y a cuál podrá pasar, además de fijar condiciones claras de permanencia y traspaso.

Si el cronograma oficial se cumple, el Ipross podría llegar al inicio de 2027 con el marco reglamentario concluido y la implementación en marcha. En una obra social que concentra parte central de la atención pública en Río Negro, el alcance de la medida será seguido de cerca por estatales, jubilados, prestadores y sindicatos.