Un nuevo episodio sobre la Ruta Nacional 151 reavivó en las últimas horas la preocupación por la seguridad vial en uno de los corredores más transitados del norte rionegrino. Según el relato difundido por un camionero de Catriel, la situación que se viralizó no respondió a un choque entre vehículos de gran porte, sino a un desperfecto mecánico que dejó a la unidad en una maniobra de riesgo al intentar detenerse sobre la banquina.

De acuerdo con ese testimonio, el camión habría sufrido una falla en el sistema de frenos y el conductor buscó salir de la calzada para evitar consecuencias mayores. Sin embargo, el terreno cedió por el peso del vehículo y la unidad quedó en una posición comprometida, al borde del vuelco, mientras otros transportistas colaboraban para asistirlo.

El episodio volvió a poner bajo la lupa el estado de la Ruta 151, especialmente en el tramo que une el Alto Valle con Catriel y el norte de la provincia. En la zona persisten reclamos por deformaciones, baches y sectores deteriorados, una situación que vecinos, transportistas y autoridades locales vienen señalando desde hace años por su impacto directo en la circulación diaria y en la seguridad de quienes usan la traza.

Pero el testimonio también apuntó a la conducta de algunos automovilistas que se acercaron al lugar durante la asistencia. Según el camionero, hubo conductores que intentaron avanzar por la banquina para superar el embotellamiento, una maniobra que pudo agravar el riesgo en un punto ya comprometido. También cuestionó a quienes priorizaron grabar la escena con sus teléfonos en lugar de facilitar el trabajo de quienes intervienen en emergencias viales.

En ese marco, el mensaje central fue una apelación a la prudencia: reducir la velocidad, respetar las indicaciones del personal que actúa en el lugar y no utilizar la banquina para adelantarse en medio de un incidente. En rutas con alto tránsito pesado, esas conductas pueden poner en peligro tanto a los vehículos involucrados como a los equipos de auxilio.

La Ruta 151 es una vía estratégica para Río Negro por su vínculo con Catriel, el movimiento petrolero y el transporte de cargas hacia la Cuenca Neuquina. En distintos tramos, el deterioro de la calzada se convirtió en uno de los principales reclamos de la región, con vecinos y autoridades locales insistiendo en que el problema impacta de manera directa sobre la producción, la conectividad y la seguridad vial.

En los últimos meses, el gobierno provincial avanzó en acuerdos con Nación para asumir la gestión de las rutas nacionales 22 y 151, con anuncios de obras prioritarias y un esquema de mantenimiento que busca responder al deterioro acumulado. En ese contexto, el reclamo por la 151 volvió a instalarse con fuerza cada vez que un episodio riesgoso expone la fragilidad de la traza.

Mientras tanto, en Catriel y en buena parte del corredor petrolero, el estado de la ruta sigue siendo motivo de alerta cotidiana. El nuevo relato de un camionero dejó en evidencia que, además de la infraestructura, la imprudencia al volante también puede transformar una emergencia mecánica en una situación de mayor gravedad.