La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la nueva ley de Discapacidad con una mayoría amplísima y dejó el proyecto en manos del Senado. La iniciativa obtuvo 237 votos afirmativos, 9 negativos y 4 abstenciones, en una sesión atravesada por negociaciones de último momento que terminaron por reunir a oficialismo, bloques aliados y parte de la oposición. En la Patagonia, el resultado fue mayoritariamente favorable: 23 diputados votaron a favor y no se registraron rechazos entre los presentes.

En Neuquén, los cinco diputados nacionales presentes respaldaron la norma. Votaron a favor Karina Maureira, Soledad Mondaca, Gabriela Luciana Muñoz, Gastón Riesco y Pablo Todero. La postura unificada de la delegación neuquina se inscribió en una sesión donde el consenso sobre el tema terminó siendo más amplio que en otras discusiones legislativas recientes.

Río Negro también cerró filas en apoyo al proyecto. Sergio Capozzi, Marcelo Mango, Adriana Serquis, Aníbal Tortoriello y Lorena Villaverde emitieron voto afirmativo, sin disidencias ni abstenciones entre los representantes rionegrinos. Con esa posición, la provincia acompañó de manera completa una reforma que busca ordenar el esquema de prestaciones y dar previsibilidad al sistema.

El resto de la representación patagónica acompañó en su mayoría, aunque con algunas ausencias. En Chubut, Jorge Ávila no estuvo presente y los demás diputados votaron afirmativamente: Maira Frías, José Glinski, Juan Pablo Luque y César Treffinger. En Santa Cruz, Ana María Ianni fue la otra ausencia regional; en tanto, José Luis Garrido, Jairo Guzmán, Moira Lanesán Sancho y Juan Carlos Molina apoyaron la iniciativa.

Tierra del Fuego, por su parte, votó en forma unánime a favor. Jorge Neri Araujo Hernández, Andrea Freites, Santiago Pauli, Miguel Rodríguez y Paulo Agustín Tita respaldaron el texto, que ahora deberá ser debatido por la Cámara alta. Con ese esquema, la Patagonia consolidó una mayoría clara en favor de la nueva ley.

La propuesta reemplaza la emergencia en discapacidad y, según el texto aprobado, mantiene la pensión no contributiva, su actualización por inflación, el nomenclador universal de prestaciones y un arancel unificado. También fija reglas para el financiamiento, la cobertura sanitaria y la regularización de deudas con prestadores, uno de los puntos más sensibles para el sector.

Entre los cambios principales, el proyecto establece que si la demanda supera los fondos previstos, la diferencia deberá ser cubierta por el Tesoro Nacional. Además, ordena que los futuros presupuestos contemplen el crédito necesario para sostener el sistema y evitar que el ingreso por beneficiario pierda poder adquisitivo en términos reales. La iniciativa también precisa requisitos para las pensiones por discapacidad e invalidez laboral.

Otro eje central es la cobertura de salud. La norma garantiza la asistencia a través de Incluir Salud o del programa oficial que eventualmente lo reemplace, y dispone un esquema para cancelar deudas acumuladas con los prestadores. En ese punto, la Secretaría de Discapacidad tendrá 30 días para informar un cronograma de pagos y 90 días para saldar lo adeudado.

Con media sanción en Diputados, el proyecto seguirá ahora su camino en el Senado. La votación dejó en evidencia un respaldo transversal en la Patagonia, donde los diputados de Neuquén y Río Negro acompañaron sin fisuras y el resto de las provincias de la región se alineó mayoritariamente detrás de una iniciativa que busca dar previsibilidad al sistema y sostener la cobertura de las personas con discapacidad.