El gobernador Alberto Weretilneck confirmó que Río Negro separará sus elecciones provinciales de las nacionales en 2027, aunque todavía no definió la fecha exacta. La definición llegó en una entrevista televisiva realizada este miércoles por la noche, en la que el mandatario también dejó señales de apoyo parcial a la administración de Javier Milei y marcó diferencias en temas sensibles para la provincia, como la infraestructura, las universidades y el funcionamiento del PAMI.

La ratificación del desdoblamiento electoral tiene impacto directo en la estrategia política provincial de cara a 2027. Weretilneck sostuvo que cada nivel de gobierno debería discutir sus propios asuntos en una elección específica: los temas nacionales en un comicio, los provinciales en otro y los municipales en un tercero. Según explicó, la Provincia avanzará con un calendario propio, aunque sin precisiones sobre el mes elegido ni sobre la distancia respecto de la votación nacional.

En ese mismo reportaje, el mandatario también se pronunció a favor de eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias nacionales. Planteó que cada fuerza política debería definir internamente a sus candidatos, sin convocar a toda la ciudadanía a una instancia obligatoria previa.

Weretilneck también hizo una evaluación matizada del gobierno nacional. Por un lado, valoró la baja de la inflación, la reducción del déficit fiscal, la ausencia de emisión monetaria para financiar al Estado y el descenso del endeudamiento, además del alineamiento internacional de la Argentina con Estados Unidos y países occidentales. Por el otro, remarcó diferencias con el manejo de la infraestructura, la política universitaria y la situación del PAMI en algunos sectores.

En ese marco, el gobernador volvió sobre uno de los puntos más sensibles para Río Negro: el estado de las rutas nacionales 22 y 151. Sostuvo que su deterioro responde a años de falta de mantenimiento y justificó el traspaso de los tramos liberados de contratos de obra a la órbita provincial. “Me tengo que hacer cargo porque, si no, no tengo solución”, afirmó durante la entrevista.

La presencia de Weretilneck en Buenos Aires está vinculada justamente con ese proceso. Este jueves está prevista la firma del convenio específico mediante el cual la Provincia asumirá la administración y el mantenimiento de los sectores de ambas rutas que quedaron sin contratos vigentes con empresas privadas. Se trata de un paso más dentro del esquema acordado entre Nación y Provincia para reorganizar la gestión de esos corredores viales.

Consultado por su vínculo con la Casa Rosada, el mandatario dijo que no sufrió ataques del Gobierno nacional ni intervenciones en la política interna rionegrina. Además, señaló que Río Negro recibe únicamente los recursos previstos por la legislación vigente y cuestionó el actual esquema de distribución tributaria entre Nación y provincias. Aun con esas diferencias, destacó que en el trato institucional percibe respeto y distinguió ese vínculo de otras etapas de mayor tensión con gobernadores.

Sobre Milei, Weretilneck incluso elogió la firmeza con la que sostiene su programa económico y consideró que el Presidente alteró la lógica del sistema político argentino. No descartó una eventual reelección, pero tomó distancia de los ataques a periodistas y advirtió que ese tipo de conductas no favorece la calidad democrática ni la figura presidencial.

En el plano económico, el gobernador reconoció que la mejora de algunos indicadores macro todavía no llegó con la misma intensidad a los hogares rionegrinos. Dijo que “el dinero no alcanza” y mencionó tarifas altas, recomposición salarial limitada y el impacto de la apertura de importaciones y del comercio electrónico sobre el comercio del interior. También defendió el potencial de los proyectos energéticos para la provincia, aunque advirtió que no generan empleo masivo y requieren perfiles técnicos especializados.

La entrevista dejó así una foto política nítida: Weretilneck busca despegar el debate provincial del nacional, mantiene una relación funcional con el gobierno de Milei y, al mismo tiempo, intenta capitalizar para Río Negro decisiones concretas sobre rutas, energía y administración de recursos. En ese tablero, la definición electoral de 2027 aparece como una de las piezas más relevantes del próximo escenario político rionegrino.