La cordillera de Neuquén y Río Negro continúa este 11 de agosto bajo alerta por intensas nevadas, con complicaciones en distintos corredores viales y restricciones para circular en varios tramos. Según el reporte oficial citado por Diario Río Negro, el temporal dejó calzadas con nieve, hielo, barro y baja adherencia, lo que obligó a reforzar los controles y a pedir a la población que evite viajar salvo necesidad extrema.

En ese contexto, Vialidad Nacional informó a las 12.30 la suspensión momentánea de la circulación en la Ruta Nacional 237, en el tramo entre Piedra del Águila y el empalme con la Ruta Nacional 40. La medida se adoptó por la presencia de vehículos varados sin cadenas y por la acumulación de nieve y hielo sobre la calzada.

Para Río Negro, una de las vías más afectadas es la Ruta Nacional 40 entre El Bolsón y Villa Mascardi, donde se levantó el corte pero se mantiene una restricción extrema por heladas y calzada con hielo. En ese tramo, el uso de cadenas es obligatorio y se recomendó evitar la circulación nocturna o de madrugada.

También permanecen con precaución la Ruta Nacional 23, entre Comallo, Pilcaniyeu y el empalme con la RN 40, habilitada solo para vehículos livianos y con cadenas, y la Ruta 1S40, entre Empalme RN 23 y el límite con Chubut, donde solo pueden transitar vehículos 4x4 o de tracción simple con cadenas. En ambos casos, el estado de la traza presenta barro, piedras sueltas, banquinas inestables y baja adherencia.

El informe además señala que en la cordillera rionegrina la circulación exige cadenas en todos los vehículos y máxima precaución en rutas de ripio y sectores de montaña. Vialidad pidió respetar las indicaciones de los equipos viales y no exponerse a traslados innecesarios mientras persistan las condiciones invernales adversas.

En paralelo, otras rutas de la región permanecen cerradas o con tránsito restringido por nieve y viento blanco, como la RN 40 entre La Salada y Buta Ranquil, la RN 242 hacia Pino Hachado y algunos tramos provinciales del sur neuquino. La situación vuelve a exponer el impacto del temporal sobre la conectividad cordillerana y la necesidad de seguir los reportes oficiales antes de salir a la ruta.