La Cámara de Minería de Río Negro pidió que se retomen las instancias de negociación entre la Provincia y la empresa a cargo de Calcatreu, luego de la suspensión preventiva, parcial y temporal de actividades operativas dispuesta esta semana sobre el proyecto ubicado cerca de Ingeniero Jacobacci. El planteo se conoció en medio de la controversia abierta por los controles oficiales sobre el cumplimiento del cupo de empleo local y de otros compromisos asumidos en las mesas institucionales.

La medida provincial quedó ratificada por la Secretaría de Trabajo, que informó que la paralización seguirá vigente hasta que la firma regularice las observaciones formuladas durante la fiscalización. Según precisó el organismo, para volver a operar la empresa deberá adecuarse a la ley provincial 5.804, conocida por el esquema 80/20, y cumplir además con condiciones de higiene y seguridad, programas de capacitación y acuerdos para priorizar la contratación de trabajadores rionegrinos.

En ese marco, la Cámara Minera expresó su preocupación por el impacto de la interrupción sobre la actividad y reclamó que las diferencias puedan encauzarse por vías de diálogo. La entidad sostuvo que el respeto de la normativa vigente y de los controles estatales es un requisito central para la actividad, pero advirtió al mismo tiempo sobre las consecuencias que una paralización puede tener sobre los puestos de trabajo, los proveedores y la previsibilidad del sector.

Desde el Gobierno provincial, la secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, sostuvo que la decisión no apunta a frenar el proyecto sino a exigir el cumplimiento de los compromisos asumidos. La funcionaria remarcó que la prioridad oficial es que las grandes inversiones generen oportunidades para trabajadores de Río Negro y afirmó que la suspensión se mantendrá hasta tanto se corrijan los incumplimientos detectados.

La discusión se concentra en la aplicación de la ley 5.804, que establece que al menos el 80% del personal contratado en estos desarrollos debe ser de origen rionegrino. Trabajo añadió que las observaciones alcanzan también compromisos vinculados con la transparencia en las búsquedas laborales y con instancias de formación para ampliar la participación de mano de obra local, especialmente de Jacobacci.

En paralelo, Patagonia Gold informó a sus inversores que estaba evaluando el alcance de la medida y que colaboraba con las autoridades provinciales para resolver la situación y reanudar las operaciones lo antes posible. La compañía indicó además que, mientras dure la suspensión, mantendrá únicamente las tareas esenciales de mantenimiento y seguridad en el yacimiento.

Calcatreu es el proyecto insignia de Patagonia Gold en Río Negro y uno de los desarrollos mineros más relevantes de la provincia. La propia empresa lo presenta como su activo principal de oro y plata, emplazado a unos 80 kilómetros de Ingeniero Jacobacci, mientras que el Gobierno rionegrino lo ubica entre las iniciativas estratégicas de su agenda productiva.

La Provincia había destacado meses atrás que Calcatreu inició su etapa productiva en mayo de 2026 y que proyecta un fuerte impacto en empleo y exportaciones. En el discurso de apertura de sesiones legislativas de este año también fue presentado como un emprendimiento con 235 empleos directos y una proyección de exportaciones por unos 1.800 millones de dólares en su etapa plena.

En ese contexto, el pedido de la Cámara Minera buscó descomprimir un conflicto que se da en una fase sensible para el proyecto: la del arranque operativo. El eje de la disputa, por ahora, no pasa por la continuidad de Calcatreu como inversión estratégica, sino por las condiciones laborales y el grado de cumplimiento de los compromisos asumidos con la comunidad y con el Estado provincial.

Con posiciones públicas ya fijadas por la empresa, la Provincia y el sector empresario, la expectativa quedó puesta en una eventual mesa de negociación que permita normalizar las operaciones sin alterar la exigencia oficial sobre empleo local. En Jacobacci, donde el proyecto concentra buena parte de las expectativas económicas de la zona, la definición del conflicto será seguida de cerca por trabajadores, contratistas y autoridades locales.