La Municipalidad de Neuquén pondrá en marcha un registro del perfil de los operarios que requerirán las empresas que se instalen en el Parque Industrial Capital (PIC), una iniciativa con la que busca anticiparse a la demanda laboral de uno de los proyectos productivos más ambiciosos de la ciudad.

El objetivo oficial es ordenar la oferta de empleo local y acompañarla con capacitaciones en los rubros que resulten más solicitados. La comuna pretende así que una parte significativa de los puestos de trabajo que genere el desarrollo industrial pueda ser cubierta por trabajadores de Neuquén.

Según se informó, el municipio ya cuenta con un relevamiento preliminar de unos 150 perfiles en una lista de intención de inversión. Con esa base, enviará al Concejo Deliberante una iniciativa vinculada con los beneficios que prevé el programa de promoción de inversiones asociado al PIC.

La propuesta se inscribe dentro del plan “Invertí Capital”, con el que la gestión municipal busca facilitar la radicación de empresas. El predio está ubicado sobre la Ruta 67, en un sector estratégico para la expansión industrial de la capital neuquina.

Desde el municipio explicaron que, para garantizar que la demanda laboral sea cubierta por mano de obra local, se diseñará un mecanismo de formación específica antes de que las plantas comiencen a operar. La intención es evitar que la necesidad de personal aparezca cuando los proyectos ya estén en marcha y no exista tiempo para preparar a los trabajadores.

En paralelo, se requerirá a las firmas interesadas que informen con mayor precisión qué tareas demandarán y qué perfiles técnicos o profesionales necesitarán. Ese detalle permitirá ajustar la oferta de cursos y capacitaciones a necesidades reales del sector privado.

La comuna también prevé administrar la adjudicación de los lotes en función del número de empleos prometidos y de los perfiles requeridos. De esa manera, el componente laboral quedará incorporado como un criterio central en el esquema de promoción industrial.

El Parque Industrial Capital apunta a la instalación de cerca de 1.000 empresas. Como contraparte de los beneficios impositivos, las firmas deberán cumplir plazos de inversión y desarrollo, con un máximo de tres años para poner en marcha sus plantas.